La Enoteca

Respeto a la tradición

Siempre tinto fino, poda en vaso con cepas de más de 30 años, nada de riego y vendimia manual son las pautas que definen a la bodega de la familia García Viadero

Parece que han firmado un pacto con la tierra. Y es que Yolanda y Carolina García Viadero, las dos jóvenes hermanas propietarias de Valduero, han conseguido crear -rompiendo moldes, modas y tendencias- una gama de vinos de crianza, reserva y gran reserva que recuperan y guardan la tradición vitícola y elaboradora de la Denominación Ribera del Duero.

Bodegas Valduero es el fruto de la pasión de la familia García Viadero, de sangre burgalesa. Yolanda y Carolina, apasionadas con el proyecto, están allí desde su fundación en 1984. Han logrado imponer sus propios criterios: vuelta a la viticultura tradicional, con sistemas de plantación en vaso, ausencia de riego y abonos naturales no minerales; y elaboración clásica de Ribera, con selección del fruto, búsqueda de altas concentraciones, tanicidad y roble en su justa medida, etc. La bodega se sitúa en pleno viñedo, a modo de château, poseyendo un total de 200 hectáreas plantadas en diferentes suelos y microclimas, lo que les permite salvaguardar la producción ante la posibilidad de malas cosechas.

A la bodega inicial, un antiguo lagar rehabilitado con exquisito gusto y una galería subterránea ampliada hasta alcanzar los 900 metros de longitud, se han unido una nueva nave para labores de embotellado y almacenamiento y tres naves subterráneas destinadas a alojar los tanques de acero inoxidable para la fermentación, las barricas nuevas o seminuevas de una única combinación de robles para la crianza y un magnífico botellero.

El viñedo de Valduero se asienta en los alrededores de la bodega, en las localidades de Gumiel del Mercado y La Aguilera. Desde el principio la familia volcó sus esfuerzos en la adquisición de las mejores tierras de la zona, donde la tinto fino muestra lo mejor de sí misma. Las especiales condiciones climáticas y la localización de las viñas les hizo apostar nuevamente por la calidad sacrificando la cantidad, por lo que optaron por la tradicional forma de plantar las viñas en vaso, limitando la producción de forma natural y no sometiendo la tierra a ningún riego artificial.

El clima de esta zona se caracteriza por la fuerte influencia del Duero, suavizando las heladas invernales. La pluviometría media es de unos 450 mm y sufre un prolongado periodo de sequía estival. Un clima duro que hace sufrir a la cepa, pero que permite una uva de calidad óptima.

Los terrenos poseen suelos de aluvión donde los viejos viñedos han demostrado durante años dar uva única, de pequeños granos y muy concentrada. Valduero ha elegido para la ubicación de sus viñedos las laderas mejor orientadas (norte-sur). El suelo es principalmente arcilloso-calcáreo, rodeado de un paisaje montañoso y con mucha vegetación (pinos, encinas, espliego, tomillo…)

Con un estricto control de la evolución de las viñas se estipula, de forma previa a la vendimia, la planificación de la recogida de la uva por parcelas, un proceso mucho más complejo y largo pero que permite la perfecta maduración del fruto. Desde los inicios se impuso la vendimia manual en cajas de 20 kilogramos, los racimos se seleccionan en la viña y antes de su entrada en bodega, desechando los que no reúnen las mejores características. Las nuevas instalaciones, dotadas de la más alta tecnología, permiten un total control de la maceración. Por último, la crianza en roble. Tras muchos años de estudios y ensayos en diferentes tipos de barricas, las mujeres Valduero han decidido envejecer sus vinos en una combinación de robles guardada celosamente, potenciando así las características de su variedad por excelencia, la tinto fino.

La producción se destina a la elaboración de crianzas, reservas y grandes reservas y renueva cada cuatro años cada barrica, práctica costosa y difícil de encontrar en España.

Valduero. Tinto. Crianza 1999

Varietal de tinto fino elaborado a partir de una cosecha, la de 1999, calificada como excelente por el Consejo Regulador de la DO Ribera del Duero. Presenta un color rojo granate de capa media con ribete del mismo tono. En nariz aparece con una buena intensidad aromática saliendo notas especiadas procedentes de su esmerada crianza, bien ligadas con los recuerdos de frutos rojos maduros. En boca es amable a la entrada, con cuerpo medio, buen balance fruta-madera, en paso de boca, taninos bien integrados y un posgusto donde destacan las notas de frutas rojas con los toques especiados apreciados en la fase olfativa. Acompañará platos de aves de corral como el capón o la pularda con hierbas aromáticas.

Crianza: 14 meses en barricas de roble. Variedades: tinto fino. Cosecha: 1999 -excelente-. Temperatura de servicio: 17-18º C. Precio aproximado en bodega: 8,11 euros.

Valduero. Tinto. Gran reserva 1995

La elegancia de la Ribera del Duero hecha gran reserva. Hermoso color rojo cereza con ribete teja. En la fase aromática se muestra muy complejo, elegante y con buena intensidad aromática, las primeras notas que aparecen son de un exquisito buqué de reducción donde las notas animales son las protagonistas, más tarde aparecen recuerdos tostados y de maderas nobles que se funden con notas especiadas de canela y un sutil fondo de fruta pasificada. En la boca confirma su elegancia. El paso de boca esta marcado por un tanino dulce, maduro y muy frutal que tapiza el paladar con una agradable sensación aterciopelada. Perfecto acompañante para platos como un carré de cordero asado con zanahorias glaseadas.

Zona productora: DO Ribera del Duero. Crianza: 26 meses en barricas de roble. Variedades: tinto fino. Cosecha: 1995 -excelente-. Temperatura: 18º C. Precio aproximado en bodega: 27,60 euros.

Valduero. Tinto. Reserva 1998

Valduero Reserva 1998 recibió una crianza de 18 meses en barricas de roble. En cata presenta un color rojo cereza picota madura con tonos granate en su ribete y bien cubierto de capa. Complejo y con buena intensidad aromática, apareciendo con una primera sensación de notas balsámicas y de monte bajo, dando paso a notas especiadas de canela y vainilla, recuerdos de madera de cedro y un fondo sutil de café torrefacto. En boca es carnoso y con un buen despliegue de sabores, muy buen equilibrio acidez-cuerpo-alcohol, y un final en el que destacan los recuerdos especiados y balsámicos apreciados en nariz. Maridará a la perfección con carnes rojas, como el buey estofado con champiñones.

Crianza: 18 meses en barricas de roble. Variedades: tinto fino. Cosecha: 1998 -muy buena-. Temperatura de servicio: 18º C. Precio aproximado en bodega: 11,93 euros.