Atlético de Madrid

Gil recibe otra querella el día antes de que se apruebe la ampliación de capital

La Fiscalía Anticorrupción ha acusado hoy al ex presidente del Atlético de Madrid, Jesús Gil, de defraudar 12,8 millones de euros a Hacienda en una nueva querella interpuesta en la Audiencia Nacional en la que afirma que la gestión del club "parece ser particular y deliberadamente perjudicial¢. De acuerdo con el texto del ministerio público, Gil habría cometido diversos fraudes en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), el Impuesto sobre Sociedades y el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en el Atlético en los ejercicios 1997, 1998 y 1999.

Anticorrupción asegura en su escrito que Gil y su hijo y director general del Atlético, Miguel Angel Gil, "vienen endeudando ilimitadamente a la entidad sin previsión de futuro, impagando sistemáticamente sus obligaciones tributarias y abocándola a una situación de crisis financiera prácticamente irreversible".

Esta querella se presenta el día antes de que se celebre la junta general de accionistas en la que se someterá a aprobación la ampliación de capital del club por importe de más de 36 millones de euros. La reunión promete ser muy polémica por el rechazo de Gil a que acuda la plataforma opositora Alternativa Atlética porque, dice, aún no ha acreditado la representación suficiente. Para acudir a la junta es necesario ostentar 248 títulos de la entidad.

Gil ha asegurado que sigue buscando la forma de reunir los 11,72 millones de euros (correspondientes al 95% del valor de las acciones originarias del club) que la Audiencia Nacional le exige desembolsar como condición previa para llevar a cabo la ampliación de capital, pero destacó la dificultad de obtener el dinero, que debe ser

aportado en efectivo, en estas fechas.

También hoy ha acudido a la Audiencia Nacional para declarar en relación a otro caso: el del supuesto pago de comisiones irregulares a una empresa holandesa. El ex presidente del Atlético y su hijo aseguran que los más de 60 millones de euros que pagaron a la empresa Van Doorn eran para fichajes. Gil le ha asegurado al juez que nunca tuvo contacto directo con esta sociedad y remitió al juez a las explicaciones de su hijo, responsable de las operaciones. æpermil;ste indicó que el Atlético era sólo "uno de los 11 clubes españoles" que habitualmente contratan jugadores a través de Van Doorn.

Este asunto es una pieza que quedó desglosada del sumario del caso Atlético, por el que Gil fue condenado el pasado 14 de febrero a tres años y seis meses de prisión por los delitos de apropiación indebida y estafa, a la espera de recibir cierta información solicitada a Holanda mediante comisión rogatoria.