Cajas

Caruana reclama a las cajas que se autolimiten y se centren en su región

Tiempos difíciles para las cajas de ahorros. Inmersas en procesos de adaptación a las nuevas normas de contabilidad internacionales y de control de riesgos, viven, además, bajo el síndrome del acoso ante una futura legislación que consideran discriminatoria respecto a los bancos y excesivamente rígida porque endurece los requisitos de transparencia. En esta situación, soportan peor que en otras ocasiones los constantes toques de atención procedentes tanto del Gobierno como del Banco de España.

El gobernador, Jaime Caruana, lanzó ayer en su comparecencia cuatrimestral en el Congreso de los Diputados un nuevo dardo al sector al pedir a los responsables de las cajas que se 'se autolimiten en sus actuaciones y vuelvan a sus orígenes sociales y regionales'.

El mensaje no es nuevo. De hecho, es el fondo del discurso que pronunció en la Asamblea de la CECA de 2001, cuando casi con las mismas palabras insistió en los mensajes de prudencia y automoderación. Ese día, además, hizo la reflexión de que las cajas iban demasiado rápido en su crecimiento, asumiendo riesgos, como la inversión en empresas con vocación de control, ajenos a su naturaleza.

Ayer abundó en esta idea y volvió a pedir a las entidades que 'sean fieles a sí mismas, sin olvidar sus raíces'. Lo cierto es que dos años después de las primeras advertencias, las cajas no sólo no han puesto freno a sus inversiones, sino que han aprovechado los bajos precios de la Bolsa para ganar posiciones hasta el punto de han tomado el relevo a los bancos como socios de referencia en las principales empresas cotizadas.

Caruana matizó que, cuando habla de 'autolimitación' no se refiere a que sea necesario establecer límites legales en modo alguno, pero sí subrayó la necesidad de que los responsables de cada entidad hagan una 'reflexión personal' para no extralimitarse en sus actividades. 'Que cada uno piense qué hacer para ser fiel a su naturaleza', se limitó a señalar.

Dicho esto, añadió que las cajas de ahorro son entidades de crédito y, como tales, 'su gestión debe ser lo más profesional posible'. Asimismo se mostró partidario de que se mejore la transparencia y haya códigos de buen gobierno en todas las entidades financieras, 'lo que incluye a las cajas de ahorros', precisó.

Legislar a 'hurtadillas'

El portavoz de Economía del PSOE en el Congreso de los Diputados, Jordi Sevilla, arremetió contra la intervención de Caruana pidiéndole que despejara cualquier tipo de 'sombra' de las que, a su juicio, recaen habitualmente sobre la gestión de las cajas. Sevilla reprochó también a Caruana que dijera que, como entidades de crédito, las cajas necesitan una gestión profesional 'como si el resto de las entidades financieras y el resto de las empresas no lo necesitaran'. El representante de CiU en la Comisión de Economía, Josep Sánchez Llibre, criticó abiertamente al Gobierno por 'legislar siempre a hurtadillas aspectos relevantes de las cajas'.

Además, el conseller en cap de la Generalitat, Artur Mas, solicitó ayer al ministro de Economía, Rodrigo Rato, que el Gobierno respete el actual marco legal de las cajas y su situación en el mercado.

Una expansión sin precedentes

Las cajas han vivido una expansión sin precedentes que les ha permitido ganar cuota de mercado a los bancos hasta representar ya la mitad del sistema. El pistoletazo de salida en esta carrera se dio en 1977 cuando el decreto Fuentes Quintana las facultó para competir en igualdad de condiciones con los bancos. Desde entonces han triplicado su red de sucursales. Apenas disponían de 8.000 oficinas en 1977 y superaban ya las 20.000 al finalizar 2002. El impulso geográfico fue imparable cuando en 1988 se suprimieron las restricciones a la apertura de sucursales más allá de sus territorios. De hecho, nunca se ha legislado para restringir este crecimiento, lo que hace que suene algo extraño el mensaje de Caruana. Lo cierto es que más o menos culminada la expansión territorial, las cajas no se quedaron paradas y buscaron la rentabilidad por otras vías, especialmente en la renta variable.

El estrechamiento de márgenes y la presión de la competencia en el mercado tradicional las hizo orientarse a actividades de mayor riesgo. Fuentes del sector aseguran que han sabido estar a la altura de los cambios en los mercados sin variar la orientación social de su actividad, ni descuidar el desarrollo regional sus ratios de solvencia, por lo que consideran que el mensaje del gobernador responde más a 'tópicos' que a la realidad y no parece tener en cuenta que los mercados se sofistican y los márgenes se estrecha. 'Si no nos adaptamos, cerramos el negocio'.