Bolsa

¿Rebote o cambio de tendencia?

El 11 de marzo, el Ejército de Estados Unidos ultimaba la invasión de Irak, y se cumplían tres años exactos del máximo histórico del Nasdaq. Ese día las Bolsas del mundo marcaron su nivel más bajo de 2003, y desde entonces el índice Standard & Poor's 500, referencia de la Bolsa estadounidense, ha subido un 26,5%.

Estos tres meses han registrado el rebote más pronunciado y duradero en más de tres años de crisis. Tanto que algunos analistas sugieren que el mercado bajista ya ha terminado. Durante su vigencia se han registrado otras cuatro rachas positivas, en las que el índice Standard & Poor's ha subido alrededor del 20%. Todos estos rebotes vinieron a continuación de sendos mínimos, pero ninguno de ellos cuajó, y las Bolsas volvieron a caer.

Los rebotes son parte misma de las crisis. De hecho, muchas de las mayores subidas marcadas por la Bolsa se registran en épocas de vacas flacas, cuando el miedo a comprar acciones es sustituido por el pánico a perderse la recuperación. Así, la pregunta del millón en estos momentos es si ese 26,5% que sube el S&P 500 es otro rebote técnico o, por el contrario, se trata de un cambio de tendencia. Aunque el haber superado con cierta holgura la barrera del 20% de subida da argumentos a los más optimistas, los índices llevan varios días embarrancados en terreno de nadie, lo que alimenta la incertidumbre.

'Creo que es un rebote bajista largo, porque el fondo del mercado no ha mejorado. Las condiciones económicas son las mismas, y lo único que ha ocurrido es que los inversores están mucho más dispuestos a asumir riesgos. Eso ha permitido que los índices suban a pesar de la ausencia de fundamentos', explica Juan María Soler, gestor de Sabadell Banca Privada.

El punto de inflexión fue la guerra de Irak. La perspectiva del conflicto añadió incertidumbre al mercado y paralizó la actividad inversora. Los bolsistas dejaron de comprar, hasta que tuvieron claro que, caído Sadam, se despejarían incertidumbres. Entonces regresaron a la Bolsa. Empezaron a comprar, espoleados por el optimismo de la banca de inversión. Los resultados del primer trimestre de las empresas de Estados Unidos dieron alas a los compradores, tanto como las rebajas de tipos de interés. Todo ello se tradujo en lo que los analistas denominan el descenso de la prima de riesgo, que es una manera de llamar a la mejora de la confianza.

'Desde un punto de vista técnico parece algo más que un rebote. Dura varias semanas y se han superado niveles críticos. Es un alto en el camino bajista, pero que esta subida sea, finalmente, la buena es algo que dependerá de la economía. Los índices han corrido más de lo que deberían según los datos de coyuntura, y pueden corregir a corto plazo', explica Juan Luis García, de Safei.

García añade que el mercado actual está muy influido por el exceso de liquidez y la ausencia de inversiones alternativas a la Bolsa. Hay mucho dinero y pocos sitios donde colocarlo. La inversión inmobiliaria se percibe como más arriesgada después de varios años de subida, y el mercado de bonos también ha subido tanto que algunos expertos hablan de burbuja. Los tipos de interés de la deuda del Tesoro de EE UU están en su nivel más bajo desde 1958, y el bono español cotiza en mínimos históricos. Algunos bancos de inversión, como Merrill Lynch, señalan que la situación actual tenderá a romperse por alguna parte, ya sea por una recaída de la Bolsa, ya sea por un alza de los tipos de interés de la deuda.

El optimismo que hace un mes se desprendía de los informes de análisis se ha enfriado a causa de la rápida subida de las cotizaciones. Esta misma semana los analistas de JP Morgan advertían que los índices bursátiles apenas tienen recorrido alcista sobre los niveles actuales.

En anteriores crisis bursátiles, como las de 1970, 1929, 1915 y 1852, las primeras caídas han durado tres años. Después, los mercados han remontado, a veces de forma significativa, durante unos meses. Entonces son las fuerzas económicas las que determinan la tendencia de fondo. Mientras tanto, los inversores permanecen a la espera de señales.

POR QUæpermil; DEBERÍA SUBIR

1 Los tipos de interés están en mínimos

Los tipos de interés en Estados Unidos están en el 1,25%, el nivel más bajo de los últimos 41 años. El mercado espera nuevos recortes en la reunión de la Fed el día 25. De forma paralela, la rentabilidad de la deuda está en mínimo desde 1958. Ello ayuda a la Bolsa en la medida en que hay más dinero en circulación, la economía recibe un estímulo y las inversiones alternativas a la renta variable pierden atractivo.

2 Los beneficios empresariales mejoran

Las cuentas de las empresas han mejorado en el arranque de 2003. La mayoría de las empresas del Standard & Poor's 500 superaron las expectativas del mercado en la ronda de presentaciones de resultados del primer trimestre, registrada en abril. Los más optimistas esperan que las cuentas de la primera mitad del año, de las que se conocen ya las primeras previsiones, apuntalen la tendencia alcista de la Bolsa.

3 Los mercados bajistas suelen durar tres años

La historia no se repite. Rima. La cita de Mark Twain es utilizada por Credit Suisse en un reciente informe para señalar que en las crisis, después del tercer año de pérdidas, se registra una recuperación. Así ha sucedido en los mercados bajistas de los últimos 200 años. Aunque a veces las Bolsas hayan regresado a mínimos, se han registrado remontadas de hasta el 46% en un año. Quedaría, pues, recorrido alcista.

POR QUæpermil; DEBERÍA BAJAR

1 No hay señales de reactivación económica

Las economías mundiales todavía no se han recuperado de la crisis. Hace pocas semanas el mundo temía una crisis deflacionista en Estados Unidos, y todavía espera la prometida reactivación que iba a llegar tras el final de la guerra en Irak. Sólo la agresiva política monetaria y fiscal en Estados Unidos sostiene la fortaleza del consumo, mientras la inversión empresarial brilla por su ausencia.

2 Los excesos de la burbuja están por purgar

La euforia de la segunda mitad de los noventa provocó una serie de excesos que no se han purgado. Algunos bancos calculan que la economía tendría que crecer al 5% durante año y medio para que dejase de sobrar capacidad productiva. En otras palabras, las empresas seguirán utilizando las tijeras. Tampoco se han corregido desequilibrios como el déficit comercial de EE UU, y el dólar ha tardado tres años en flaquear.

3 Las bolsas todavía están caras

Que el precio de las acciones haya caído no significa que éstas estén baratas. La Bolsa de EE UU cotiza con un PER de 19 veces. Son valoraciones que, en el mejor de los casos, están en línea con la media histórica, pero no son, ni mucho menos, un argumento para comprar Bolsa. La reciente subida ha agudizado el contrasentido de un mercado que sube porque ha caído mucho pero que, pese a todo, sigue caro.

Con la vista en Japón

Comparar el estallido de la burbuja del Nasdaq con la crisis japonesa de 1989 es algo habitual en los corros de bolsistas. Tienen muchos puntos en común, y el comportamiento de las Bolsas ha sido similar (ver gráfico). Si el patrón continúa, el rebote durará más, pero no será el fin de la crisis.