Ferias

Suiza contemporánea

Doble cita con el arte moderno. El 18 de junio, con la Bienal de Venecia recién inaugurada, abre sus puertas la Feria de Arte de Basilea, considerada la primera del mundo. Los galeristas son optimistas sobre la situación actual del mercado

Samuel Keller, de 34 años, es el responsable de elevar cada año el listón de calidad de Art Basel, el acontecimiento que convierte a Basilea en la capital mundial del arte contemporáneo. Keller y su comité de selección analizan en cada edición una media de cuatro solicitudes por cada una finalmente admitida. Superar el férreo control de este pequeño grupo de expertos no es fácil y participar es caro, pero nada importa. Basilea es una feria ¡y en Suiza!, un lugar que reúne condiciones únicas: allí está el dinero, hay tradición histórica de coleccionismo y de museos y, además, disfruta de una situación geográfica estratégica, a una hora de avión o pocas horas de tren de París, Londres, Milán, Viena, Colonia y Venecia. Un escaparate que encuentra amplio eco en los medios, a través de los más de 1.500 periodistas de 50 países que cubren cada año la feria. En la 34ª edición de Basilea que tendrá lugar entre el 18 y el 23 de junio han sido seleccionadas 260 galerías de alrededor de 20 países de Europa, América, Australia y Asia.

La galería sevillana Pepe Cobo acude por primera vez a Basilea, después de llevar tres años intentándolo. 'Ser elegido, cuando es tan complicado entrar, es una satisfacción', confiesa su director, Pepe Cobo. La experiencia no es del todo nueva. El galerista ya participó en el periodo 1986-1994 en una anterior etapa profesional al frente de La máquina española. En esta ocasión, contará con un stand de 63 metros cuadrados, por el que pagará unos 18.000 euros. ¿El metro en Basilea es caro? Sí y no, porque es la feria más selectiva, responde. La galería presentará la obra de Julião Sarmento, Cristina Iglesias, Juan Muñoz, MP&MP Rosado, Gonzalo Puig y Glen Rubsamen.

Tomás March, de la galería del mismo nombre de Valencia, no ha fallado a su cita en Basilea en los últimos doce años. 'Entramos en un momento de crisis, tras de la guerra del Golfo, después pasamos años difíciles, perdiendo dinero, pero mantuvimos la apuesta. Desde hace cuatro o cinco años, empieza a ser rentable', explica Tomás March.

A pesar de la larga presencia en el tiempo, el director de la galería valenciana siente que todos los años parten de cero. En la mejor feria del mundo, las galerías tienen que luchar contra el desconocimiento de los artistas españoles. La prueba es que durante todos estos años Tomás March ha visto cómo han ido desapareciendo galerías. Junto a Pepe Cobo y Tomás March, participarán en Basilea las galerías Juana de Aizpuru, Helga de Alvear, Elvira González, Soledad Lorenzo, Joan Prats, Polígrafa Obra Gráfica y Toni Tàpies. Todas en la sección Art Galleries. Ha habido ediciones en las que alguna ha participado en Art Statements, escaparate de artistas emergentes, como fue el caso de Elba Benítez el año pasado. La galería madrileña está ahora más interesada en Art Basel Miami, en la que se estrenó el pasado año. 'Cuando no existía, íbamos a Chicago, pero ésta ha descendido y el grupo Basilea nos ofrece todas las garantías, especialmente en Miami, el lugar natural para nuestra oferta', señala Elba Benítez.

Para los galeristas, Basilea es fantástica porque encuentran clientes de todas las partes del mundo. Especialmente en ediciones como la actual, porque coincide con la Bienal de Venecia, recuerda Pepe Cobo. Tomás March es también optimista, a pesar de la guerra de Irak y la situación económica en Alemania, país que nutre mucho la feria, tanto en clientes como en galerías. Elba Benítez, por su parte, relaciona el mercado del arte contemporáneo con la situación económica general. 'El momento es el mismo para todos los sectores económicos, con la diferencia de que el arte es más sensible, aunque cuando hay optimismo, es el sector más rápido en reaccionar', añade.

Basilea es el escaparate para la obra de unos 1.000 artistas. Una oferta que incluye trabajos por unos pocos miles de euros y piezas maestras valoradas en millones. Un informe dirigido por la organización revela que el 27% de las obras mostradas por las galerías tiene un precio inferior a los 5.000 euros. Pepe Cobo confirma que en su caso se cumple la estadística. El arte que lleva a Basilea se cotiza entre los 5.000 euros de obras de Gonzalo Puch y MP&MP Rosado y los 38.000 euros de una serigrafía sobre seda de Cristina Iglesias. Tomás March presentará obras valoradas entre los 3.000 euros y los 25.000 euros, cotización que en un mercado de las características del suizo no se considera descabellada, aclara March.

Rebeldía en la Bienal de Venecia

La 50ª edición de la Bienal de Venecia, que comienza la próxima semana, defiende el arte frente a la guerra. Arte inconformista, en el caso español, de la mano de exposiciones videográficas de siete artistas seleccionados por el comisario Agustín Pérez Rubio, conservador jefe del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León. La muestra audiovisual, titulada Bad boys (Chicos malos), que se exhibirá desde el próximo día 13 en la Fontego dei Tedeschi (Correos) de Venecia complementa la presencia española en el pabellón oficial. Se exhibirán dos piezas de cada artista, un trabajo antiguo, junto con uno nuevo producido por Asuntos Exteriores con el patrocinio del BBVA. Son artistas que comparten una 'rebeldía en su comportamiento, osadía y hasta travesura', según Pérez Rubio. Después de Venecia, la exposición viajará por la red de centros de Cooperación Cultural en Iberoamérica.