Bolsas en el mundo

Wall Street supera al cierre la recogida de beneficios

Wall Street aguanta el tipo. Las ganancias, aunque mínimas, volvieron a aparecer al cierre de una sesión en la que casi todos factores parecían estar en contra. Ni la tentación de recogida de beneficios, tras las fuertes alzas acumuladas, ni las noticias empresariales poco halagüeñas lograron desalentar a los inversores, que siguen confiando en una mejora sostenible. El Dow Jones sumó un 0,28%, la octava subida de las últimas nueve sesiones, después de mostrar dudas casi toda la jornada. El Nasdaq ganó el 0,81%.

IBM azuzó la inquietud tras reconocer que la Comisión del Mercado de Valores ha abierto una investigación sobre la contabilidad de sus ingresos en 2000 y 2001. La acción cayó el 4,13% y presionó el Dow. Además de IBM, el fantasma de los escándalos empresariales regresó de la mano de la empresaria Martha Stewart. La fiscalía pedirá una acusación penal contra ella por el uso de información privilegiada en la venta de acciones de la biotecnológica Imclone en 2001. El grupo Martha Stewart Living Omnimedia bajó el 16%.

El frente económico tampoco ofreció excesivos motivos para el optimismo. Greenspan volvió a utilizar el tono ambiguo que le caracteriza en la reunión de banqueros centrales celebrada en Berlín al afirmar que el crecimiento en los próximos meses es 'incierto', si bien la economía ha dado signos de resistencia y podría registrar una mejoría en el segundo semestre. Por su parte, Wim Duisenberg reconoció que la caída del precio del petróleo y la fortaleza del euro han reducido las presiones inflacionistas, declaración que fue tomada como un nuevo indicio de que el BCE bajará los tipos en su reunión de mañana.

Más positivo fue el dato de despidos de las empresas estadounidenses, que cayó al mínimo de dos años y medio.

Los números rojos fueron la tónica en los mercados europeos. Una emisión de deuda de Alcatel, los temores sobre nuevos escándalos contables en EE UU y la toma de beneficios, tras varias sesiones de ganancias, pesaron en los mercados. Fráncfort retrocedió un 1,23%; Londres perdió el 0,33% y París, un 0,29%. Los índices continúan moviéndose en un estrecho rango que ha funcionado como límite, tanto al alza como a la baja, en los tres últimos meses.

El sector tecnológico fue el más penalizado. La emisión de bonos convertibles de Alcatel, por 1.000 millones de euros, hizo mella en la cotización del fabricante de equipos, que perdió un 5,07%.

También las empresas de semiconductores sufrieron abultados recortes. ASML perdió un 1,23%; Infineon se dejó le 3,56% y ST Microelectronics, un 2,95%, después de que una asociación de fabricantes rebajara las previsiones de ventas para este año y el siguiente. Este grupo prevé un crecimiento del 11,5% este año, cuando en octubre los pronósticos apuntaban a un alza del 16,6%.

El sector seguros puso freno ayer a los avances. Munich Re retrocedió un 2,1% después de que Morgan Stanley rebajara la recomendación hasta igual que el mercado desde sobreponderar. Los analistas consideran que la acción ha subido mucho en poco tiempo. La alemana acumula un alza superior al 70% desde mediados de marzo.

La indecisión fue la nota característica en los mercados de la región ayer. De la mano de Wall Street, los principales índices oscilaron entre pérdidas y ganancias casi toda la jornada. Buenos Aires sumó al cierre un 0,72%; México, el 0,25% y São Paulo, un 0,9%.

El real brasileño, por su parte, recuperaba posiciones y se situaba en torno a 2,944 unidades por dólar, después de que Fitch mejorara la perspectiva sobre la deuda a largo plazo del país.

Tokio sumó el 0,2%, la quinta subida consecutiva. El Nikkei cerró así en 8.564,49 puntos y se mantiene en el nivel más alto de los últimos tres meses. Las grandes compañías exportadoras fueron impulsoras de la mejora. Canon sumó un 0,58% y marcó máximo de dos años.