Empresas Tradicionales

Tecnología para seguir el primero

Crédito y Caución, que dedica más de nueve millones anuales a sus desarrollos informáticos, adopta la firma electrónica y mejora la protección de sus datos

Los procesos de negocio no pueden separarse, a día de hoy, de los avances tecnológicos. Valga esta máxima para expresar la postura de Crédito y Caución (www.creditoycaucion.es) en relación con todo lo que tiene que ver con innovación e informática. Dedicada desde 1929 a respaldar a las empresas frente al riesgo de impago en las transacciones comerciales, esta aseguradora lleva todo un año inmersa en la mejora de sus sistemas de gestión. El fin es mejorar en competitividad e imagen de cara al cliente. Y lo hace merced a un ejercicio autocrítico constante, ya que goza de una cuota de mercado en España del 70% y del 27% en Portugal.

En la entidad dicen dedicar un 3% anual de su volumen de primas (325 millones de euros en 2002) a la explotación, mantenimiento y renovación tecnológica. Esa apuesta supera en más de un punto las inversiones medias del sector del seguro. 'No nos podemos relajar porque en España actúa la práctica totalidad de los aseguradores de crédito de todo el mundo', declaran fuentes de Crédito y Caución.

En la labor de transformar sus infraestructuras, el último gran paso fue la firma de un contrato, por valor de algo más de 6,1 millones de euros, con IBM. Ambas compañías llegaron a finales del año pasado a la conclusión de que había que potenciar distintas áreas: gestión de sistemas, seguridad, desarrollo de aplicaciones y la formación de la plantilla, principalmente.

IBM se ocupa de la seguridad, ha renovado los equipos, gestiona sus sistemas y presta formación por 6,1 millones

Para ello, el gigante informático está implantando herramientas de hardware, software y distintos servicios. A día de hoy el contrato continúa abierto, pero IBM no es el único proveedor de Crédito y Caución. Entre sus colaboradores también están Atos Origin (especializada en el desarrollo de programas de fidelización de clientes, negocio electrónico, etcétera) y SAS (dedicada a soluciones de software para la gestión de empresas).

'Con nuestro último contrato se buscó una gran compañía que pudiera ofrecernos sus soluciones globales. Sin duda creemos que lo encontramos en IBM', comenta el consejero delegado de Crédito y Caución, Isidoro Unda. Por su parte, el director general del área de servicios de IBM en España, Juan Zufiria, ha valorado la apuesta de la aseguradora como un paso definitivo en busca de la mejora de sus objetivos.

Garantizar la identidad

La más reciente incorporación al modelo comercial de Crédito y Caución, este mismo mes de mayo, ha sido la firma electrónica. A través de este aval de la identidad del internauta 'quedará identificada de forma fiable al emisor de una comunicación y, además, aseguramos la integridad del documento durante su paso por la Red', explica un portavoz. En este caso, la firma electrónica ha comenzado a adjuntarse a determinados documentos. Concretamente a los certificados que son enviados a las empresas para expresar los límites de crédito de sus clientes. Este avance va a eliminar un gran volumen de transacciones que tradicionalmente han tenido en el correo convencional su canal de transmisión.

Preguntado por las posibilidades de negocio que se abren con la firma y el contrato electrónico, Isidoro Unda habla de una revolución en las relaciones entre empresas, ciudadanos, administraciones, etcétera. Pero su empresa no contempla introducir el seguro de crédito para garantizar las operaciones entre plataformas digitales de comercio electrónico.

En materia de seguridad, Crédito y Caución también cuenta con un nuevo centro de respaldo ante posibles desastres. De este modo, garantiza la rápida recuperación de los datos críticos de su negocio y evita la interrupción de la actividad en caso de que tenga lugar cualquier tipo de siniestro -incendios, terremotos, inundaciones o cualquier ataque- que afecte a sus equipos. IBM ha sido el responsable de estos desarrollos, del diseño de un nuevo plan de seguridad y es quien ha reforzado las estructuras relacionadas con Internet. En materia de instalaciones, IBM ha proporcionado básicamente servidores centrales (eServer pSeries), sistemas de almacenamiento (IBM Shark), impresoras multifuncionales Infoprint 2185 y distintos programas que operan sobre el sistema operativo IBM AIX.

En cuanto a la gestión de sistemas, Crédito y Caución ha confiado a su proveedor tecnológico la supervisión y mantenimiento de las bases operativas y de datos; la formación a los técnicos de la entidad aseguradora; la revisión y renovación de la red de impresión, etcétera.

Con todo, queda clara la apuesta de la aseguradora por renovar sus equipos y dotarlos de un entorno de máxima seguridad informática, pero también resultan destacables los cambios en las áreas comercial y de gestión. Los mediadores están operando con herramientas de trabajo incluidas en el sistema GINA (Gestión Integral de Agentes), renovado a principios de año. Y el portal dedicado a los asegurados, Cycred, ha sido recientemente modificado, al igual que la intranet.

'GINA es el sitio donde se permite a nuestros agentes gestionar las carteras de los clientes a través de Internet, realizar consultas o enviar proposiciones de seguro', recuerda Isidoro Unda. En cuanto a Cycred, 'facilita información a los asegurados sobre el estado actual de sus cuentas con los clientes, la gestión del ciclo de riesgos o todo lujo de detalles sobre nuestras pólizas', añade el directivo.

Sin embargo, las puertas al comercio electrónico están completamente cerradas. La razón expuesta es que los productos de máxima especialización que propone Crédito y Caución requieren el trato personal. Es más, los responsables de esta compañía se cuidan mucho de mentalizar a su red de agentes sobre una cuestión que, para ellos, es básica: 'La mejora tecnológica no se dirige a canibalizar el canal tradicional y sí a mejorar la eficacia de unos comerciales cuya experiencia y conocimientos son fundamentales'.

Las dos herramientas basadas en desarrollos informáticos, GINA y Cycred, comenzaron a funcionar en sus primeras versiones a mediados de los años ochenta, cuando se detectó que los clientes demandaban inmediatez en sus propuestas de clasificación de riesgos: 'Lo más urgente para las empresas que confiaban en nosotros era conocer de una forma inmediata cuál es el límite de riesgo que debían aceptar en la venta de una mercancía', expone Unda. De este modo, Crédito y Caución automatizó sus sistemas de clasificación de riesgos. A partir de entonces el asegurado preguntaba si podía realizar una operación, o por qué importe, y recibía una contestación inmediata.

Con los años se han ido sumando aplicaciones tanto a GINA como a Cycred, entornos operativos que se han convertido en los verdaderos gestores del negocio. Desde el punto de vista práctico, algo más de 400 agentes obtienen un conocimiento a fondo de sus clientes utilizando GINA. La herramienta pone a su alcance los datos esenciales de sus actividades y el cumplimiento de sus obligaciones. Por su parte, la base de datos de clientes alcanza las 25.000 referencias y ninguno de ellos necesita adaptar su tecnología a Cycred: 'Basta con un PC y acceso a Internet. Tendrán una clave de entrada al aplicativo y accederán a la información que demanden', citan en Crédito y Caución.

La adecuación de toda la tecnología al mercado portugués, donde se utiliza la misma arquitectura y desarrollos, requiere un esfuerzo adicional en cuestión de traducción y de adaptación a las peculiaridades y usos comerciales del país vecino.

Reforma de la web

En general, el mayor peso informativo recae sobre una página web (www.creditoycaucion.es) abierta a todo el público. A pesar de que la versión actual apenas cuenta con dos años de vida, se trata de otro elemento en proceso de mejora. La intención es hacer más atractivo el diseño y más sencilla e intuitiva la navegación. Será una labor que ocupe todo el año. La aseguradora se ha tomado muy en serio este proyecto y ha adelantado que aplicará una nueva tecnología, impulsada por la ONCE, para que la web sea accesible a personas invidentes.

En cuanto al uso de la intranet corporativa, existe un proyecto en fase embrionaria de formación a distancia (e-learning). Fue puesto en marcha el 1 de febrero y podría comenzar a funcionar el próximo mes de septiembre. Desde la sede ubicada en el madrileño paseo de la Castellana también se ha lanzado la firme propuesta de desarrollar un portal dedicado al empleado. Llamado a mejorar la comunicación, sustituirá la publicación que Crédito y Caución remite a los hogares de los integrantes de su plantilla -formada por 350 personas- y de quienes han pasado por la empresa.

A pesar de lo mucho realizado en el último año, los actuales responsables de Crédito y Caución no quieren colgarse medallas. Por el contrario, reconocen un fuerte esfuerzo de la entidad desde hace décadas por estar a la última tanto en servicios como en el modo de ofrecerlos. La empresa cerró 2002 con crecimientos superiores a la media de su segmento de negocio. Ganó 16,5 millones (un 6,1% más) e ingresó 284,6 millones.

Un directivo sin alergia a la informática

Arquitecturas, sistemas, servidores, implementaciones... El consejero delegado de Crédito y Caución habla de tecnología con una soltura poco habitual entre los que mandan en el sector asegurador. Isidoro Unda reconoce como una ventaja haber pasado por numerosos departamentos en distintas empresas: 'Incluso he desempeñado labores de responsabilidad en el departamento de tecnología del Consorcio de Compensación de Seguros', recuerda.

Para Unda, uno de los conocimientos recomendables para el directivo es el de la informática. 'Está tan presente en el día a día de la empresa que su desconocimiento resta capacidad de decisión. No hay que tenerle miedo aunque se sufra un poco'.

De hecho, este experto entiende como imprescindible la presencia de las aseguradoras en la Red porque aporta valor publicitario y comercial. Unda confía en que el canal físico de venta siempre tenga una clara supremacía sobre el virtual: 'Internet sólo se adapta a productos sencillos y fácilmente comparables', sentencia.