TeliaSonera recortará 1.500 empleos en su filial sueca de telefonía

La recién nacida TeliaSonera anunció ayer un nuevo ajuste de plantilla, fruto de la reorganización empresarial que ha puesto en marcha para adecuar la empresa después de la fusión y adaptarse a un entorno de caída de la demanda y aumento de la competencia.

La operadora sueco-finlandesa suprimirá 1.500 empleos en su filial de telefonía en Suecia, sobre una plantilla local de 11.000 personas. Sin embargo, sólo 700 de estas eliminaciones supondrán una salida efectiva de la empresa, a través de prejubilaciones o de recolocaciones, en la medida de lo posible. Otros 500 puestos corresponden a trabajadores temporales cuyo contrato no será renovado y los 300 empleados restantes se han jubilado ya o han encontrado un nuevo puesto en el grupo.

El recorte de plantilla anunciado ayer no es el primero que se aplica en la compañía nacida en diciembre de la fusión de los ex monopolios sueco y finlandés. En abril, la operadora anunció la supresión de 400 puestos de trabajo, en ese caso, en su filial en Finlandia.

Otros 400 trabajadores han perdido su trabajo en la división de fibra óptica y otros 250 empleados saldrán de la filial de telefonía fija que la compañía tiene en Dinamarca. Todos estos recortes tienen por objetivo poner coto al aumento de los gastos y ajustar el tamaño de la compañía a un entorno de menores ingresos y pérdida de cuota de mercado a manos de rivales como Tele2, en Suecia. Los resultados del primer trimestre en este país han visto caer un 1% la facturación.

La compañía explicó ayer que las reducciones de empleo se completarán en unos dos meses, pero rehusó cifrar el coste que tendrá para TeliaSonera en forma de pago de prejubilaciones o compensaciones. Los frutos del recorte de gastos implantados por el nuevo equipo directivo, sin embargo, ya han dado sus primeras muestras. El Ebitda (resultado bruto de explotación) del primer trimestre creció un sorprendente 15%, pese al entorno y a los problemas del sector.