Coyuntura

La economía española sortea la crisis al crecer un 2,1% en el primer trimestre

A pesar del entorno adverso que supuso la guerra en Irak, el crecimiento del Producto Interior Bruto español en el primer trimestre del año ha logrado repetir la marca del periodo anterior: 2,1%. El dato es satisfactorio al tener en cuenta el registro de otros países europeos, sobre todo Alemania, que ha entrado en recesión tras contraerse dos décimas.

El crecimiento del PIB español, según el INE, ha sido resultado del repunte en la a consecuencia al "mejor tono" del gasto en consumo final y de la inversión mientras que, por el contrario, la demanda externa contribuyó de forma más negativa y restó 0,9 puntos frente a los 0,7 del periodo precedente.

El ministro de Economía, Rodrigo Rato, ha valorado positivamente este dato y ha planteado la posibilidad de revisar al alza la previsión del 3% de crecimiento para el conjunto del año. Según Rato, este cálculo se realizó con unas variables sobre comercio mundial, precio del euro y del petróleo que, ¢si cambian¢, ha dicho, ¢todas las cosas pueden va pueden variar".

Para el vicepresidente segundo del Gobierno, "la economía española está creciendo a un ritmo cinco veces superior a la media de la UE en el primer trimestre, con tasas de crecimiento al alza en la producción industrial y el empleo" y ha subrayado que se aprecian tendencias "muy positivas" para el futuro, como el aumento del empleo y la "capacidad de resistencia" de España a situaciones internacionales "poco ventajosas".

Más consumo final

Prestando una atención pormenorizada al PIB, el gasto en consumo final de los hogares experimentó una variación en el primer trimestre del 2,1%, dos décimas más que en el periodo precedente, debido, según el INE, a la mejor evolución del empleo y al incremento de la renta disponible. El gasto de las administraciones públicas también aumentó ligeramente su ritmo de avance, con un crecimiento del 4,3% frente al 4,2% del cuarto trimestre de 2002.

Por el contrario, el sector exterior aumentó su contribución negativa, que pasó del -0,7% en el cuarto trimestre a -0,9% en el primero de 2003. Este comportamiento se debe a la disminución de las exportaciones (del 5,9% al 5,5%), mientras aumentan las importaciones (del 7,7% al 8%).

La formación bruta de capital fijo experimentó un incremento del 2,9% (medio punto más que en el trimestre anterior) a consecuencia, según el INE, del tono expansivo de la inversión en bienes de equipo (pasa de una tasa negativa del 1% a un crecimiento positivo del 0,9%) y al vigor que sigue mostrando la inversión en construcción (4,1%), pese a que se desacelera cuatro décimas.

Por el lado de la oferta, en el primer trimestre se observa el carácter menos contractivo en las ramas agraria y pesquera (-3% frente a -6,1% anterior), una suave aceleración en servicios de mercado (1,7% frente a 1,6%) y una ralentización de la actividad industrial (2,5% frente a 2,9%), debido a la desaceleración de las ramas energéticas. La construcción también se desaceleró, pasando del 4,9 al 4%.