Urnas

El SPD gana las elecciones de Bremen pese a la crisis interna y el desgaste de Schröder

El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) logró este domingo mantener el poder en las elecciones del Estado federado de Bremen a pesar el desplome de su popularidad a escala nacional, los problemas internos y las últimas derrotas en otros comicios regionales. El SPD obtuvo en Bremen un 42,3% de los votos, sólo un 0,3% menos que cuatro años antes, mientras que la oposición conservadora (CDU) se desplomaba siete puntos, hasta el 29,9%.

El canciller Gerhard Schröder, que es además presidente del SPD, interpretó los resultados electorales como 'una señal de aliento para toda la formación' y un 'estímulo para la Agenda 2010', el controvertido plan de reformas con el que su Gobierno intenta impulsar el crecimiento económico del país y frenar el desempleo. Schröder reconoció, sin embargo, que el principal mérito de la victoria era del alcalda-gobernador de Bremen, Henning Scherf, un político enormemente popular.

Scherf, que goza de índices de popularidad en torno al 80% incluso entre votantes conservadores, había señalado que se retiraría de la política si el SPD no lograba ganar las elecciones. El político ha mostrado su disponibilidad a mantener la coalición con la CDU que gobernó en la anterior legislatura, pues considera que es la única manera de llevar a cabo las reformas que la región necesita. Bremen es el Estado federado más pequeño de Alemania, pero también uno de los que sufre mayor problema financiero.

Las elecciones regionales de Bremen tenían un interés especial para los analistas tras la brusca caída de la popularidad del SPD en las encuestas nacionales de opinión. Según el instituto Forsa, si este domingo se hubieran celebrado elecciones en todo el territorio nacional, los socialdemócratas sólo habrían obtenido un 26% de los votos, frente al 48% de la oposición.

La imagen del Gobierno ha resultado dañada en los últimos meses por la situación económica que arrastra el país y el plan de reformas del Ejecutivo, que para algunos se queda corto y para otros atenta contra los pilares del Estado de bienestar.

Cede la derecha en Roma

Las elecciones locales parciales celebradas el domingo y ayer en Italia no depararon vuelcos significativos, pese a que la oposición de centroizquierda cantó victoria al arrebatar la provincia de Roma y recortar distancias en Sicilia al centroderecha en el poder. Los bastiones políticos en juego (12 provincias y 489 municipios) no eran de primera línea, aunque los cerca de 11,5 millones de votantes suponían un buen banco de prueba a dos años del retorno al poder de Silvio Berlusconi.

Desde el centroizquierda se dio rienda suelta a la euforia nada más conocer, por los primeros sondeos, que la 'simbólica' diputación provincial de Roma caía del lado de su candidato, Enrico Gasbarra, frente al presidente saliente, Silvano Moffa.

El centroizquierda también celebró sus avances en Sicilia, donde, sin embargo, mantuvo su primacía La Casa de las Libertades. Los primeros sondeos daban ventaja al centroderecha en Sondrio, Treviso, Vicenza y Messina, y al centroizquierda en Brescia, Pisa, Massa y Ragusa, todas ellas capitales de provincia.