'Telecos'

Telefónica apela a los resultados ajenos al negocio para salvar la caída de ingresos

Prevemos que los resultados de Telefónica van a ser débiles, al reflejar la caída de las divisas latinoamericanas, pero también sufrirán por la evolución operativa del negocio de telefonía fija española'. Esta predicción fue realizada por la sociedad de inversión UBS Warburg hace justo una semana y los resultados presentados ayer por Telefónica han venido a confirmarla.

La operadora española suma ya cinco trimestres consecutivos de caída de ingresos, afectada por la debilidad de dos divisas, el real brasileño y el peso argentino, en las que genera buena parte del negocio. Y a ello se ha unido la pobre evolución de las actividades en España -tanto en la vertiente de telefonía fija como, más sorprendentemente, en la móvil-, para provocar el mayor descenso de ventas de la presente crisis.

Una de las principales claves de estos resultados es la homogeneidad de la tendencia descendente. De los ocho negocios o filiales en los que divide Telefónica su actividad sólo uno aporta crecimiento. Se trata de la rama de medios y contenidos, y lo ha hecho posible el cambio en la consideración de Antena 3, que a partir de ahora pasa a consolidar el 100% de sus ingresos, lo que dispara la comparación.

TELEFÓNICA 3,84 2,62%

Pero lo que es negativo para los ingresos es positivo para los gastos, que se han beneficiado de la depreciación de las divisas latinoamericanas. Con parte del trabajo ya hecho, los financieros de Telefónica han dado un nuevo ajuste a esta partida y han conseguido un fuerte recorte de costes. La rebaja ha rondado el 15%, superior, por tanto, a la caída de los ingresos, lo que ha permitido mejorar algo la evolución del Ebitda, que cae un 7,4%. En este punto han entrado en juego las amortizaciones que, influenciadas también por el tipo de cambio, han sido determinantes para cambiar el signo de la cuenta de pérdidas y ganancias. Gracias a ellas, el resultado de explotación del grupo crece, y lo hace por primera vez desde 2001.

El peso de Argentina

Por importante que sea este salto, donde Telefónica se ha jugado los beneficios es en las cuatro partidas que están entre el resultado de explotación y el bruto, y que conforman la parte no operativa del negocio. Las pérdidas de empresas asociadas bajan por las desinversiones realizadas el año pasado; los resultados financieros mejoran notablemente porque Argentina no sólo ha dejado de restar, sino que suma; la amortización de fondo de comercio se reduce tras los saneamientos de 2002 que metieron a Telefónica en pérdidas históricas, y los extraordinarios menguan por la reversión de provisiones y la plusvalía de 25,7 millones generada por la venta de inmuebles.

Hace justo un año, Telefónica salió de las magnitudes no operativas con un signo menos delante de sus resultados y sólo la activación de un crédito fiscal consiguió tornar en beneficios netos lo que eran pérdidas antes de impuestos. En ese momento, Argentina fue la principal responsable, al igual que en este trimestre se convierte en su mejor aliada. La devaluación del peso ha dejado de ser un lastre y ha comenzado a aportar resultados positivos. De hecho, la revalorización de esta divisa sobre los niveles a los que Telefónica la tenía computada en sus cuentas ha tenido un impacto positivo en el resultado neto de 111,2 millones. Sólo Argentina, por tanto, ha aportado casi la misma cifra que constituyó el beneficio de todo el grupo en el primer trimestre de 2002.

Con esta y otras aportaciones, Telefónica cerró marzo con un beneficio neto de 543,4 millones, 4,5 veces más elevado que el del mismo periodo de 2002 y superior al esperado por los analistas.

Los efectos de un nuevo trimestre de debilidad en Latinoamérica han fortalecido aún más la posición de España en el grupo, ya que aporta el 62,4% de los ingresos. En el peso por negocios no hay cambios, con Telefónica de España a la cabeza, seguida de Móviles y Latinoamérica.

La operadora pagó 117,7 millones al SCH por el 11,7% de Antena 3

Cuatro meses después de consumar la operación, Telefónica ha hecho público el precio que pagó al SCH por la compra de un 11,7% del capital de Antena 3. Fueron 117,65 millones de euros los desembolsados, lo que le proporcionó al SCH una plusvalía de 23 millones y supone una valoración de la totalidad de la cadena de televisión privada de 1.004 millones.

Algo diferente ha sido el precio pactado entre la operadora y el Grupo Planeta para la venta del 25,1%, que tasa en 1.450 millones el 100% de Antena 3. La comparación, sin embargo, no es posible, ya que el SCH actuó durante años como parking de una participación que Telefónica, por ley, no podía tener. Sus ingresos, por tanto, proceden más de los intereses que del alza de valoración.

Telefónica hizo públicas también ayer las cuentas de la cadena, cuyos ingresos subieron un 11,4%, a 124,2 millones. El Ebitda, con todo, descendió un 12,3%, y la operadora no revela si su filial sigue o no en pérdidas. Vía Digital las ha reducido un 12,1% y Endemol ha seguido mejorando de forma que los números rojos totales del negocio de medios caen un 75%.

Reorganización en la actividad de datos

Telefónica ha acometido una profunda reestructuración en los negocios que están relacionados con los datos. A partir de ahora, esta actividad se desarrollará bajo una misma unidad de gestión de la que dependerán tres filiales: Telefónica Data, Soluciones y Wholesale International Services (TWIS).

La primera participada dará servicio a los clientes empresariales, la segunda aportará y desarrollará soluciones y la tercera atenderá a las operadoras internacionales. Emergia, dueña del cable submarino de Telefónica, ha sido integrada en esta última filial.

Esta reorganización busca dar nuevas ventajas competitivas a una de las mayores filiales de Telefónica, llamadas a captar buena parte del crecimiento futuro. Aunque esta compañía ha sufrido la misma caída de ingresos que afecta a todo el grupo, ha disparado su Ebitda en el primer trimestre y ha reducido un 63% sus pérdidas.

Telefónica de España, mientras tanto, ha conseguido aumentar su beneficio neto a pesar de que los ingresos caen ligeramente, porque la banda ancha todavía no compensa el descenso de los consumos tradicionales. La operadora mantiene una cuota de mercado del tráfico voz del 80,6%, lo que supone perder 1,4 puntos.