EE UU lanza la mayor subasta semanal de bonos de su historia

Aumento del paro, caída de los ingresos impositivos, ralentización económica, tres años de desplome bursátil y, como colofón, la guerra en Irak. Demasiado para las arcas estadounidenses.

El Gobierno de EE UU encara su segundo año consecutivo de déficit presupuestario (que algunos analistas cifran en 425.000 millones) y ya se ha puesto las pilas para cubrir el agujero. El Tesoro estadounidense tiene previsto lanzar durante la semana que viene diversas subastas de deuda pública por un total de 58.000 millones de dólares, la mayor emisión de la historia en una sola semana.

El 6 de mayo se subastarán bonos a tres años por 22.000, al día siguiente, 18.000 millones más con un vencimiento a seis años, y el jueves, día 8, se pondrán a la venta otros 18.000 millones, esta vez con un vencimiento a 10 años. El Tesoro estadounidenses espera recaudar con estas tres subastas 55.700 millones de dólares.

No acaba aquí la voracidad financiera del Gobierno estadounidense. A partir de agosto comenzará a vender deuda a cinco años todos los meses, con lo que las subastas de bonos con este vencimiento a final de ejercicio habrán sido ocho, frente a las cuatro anuales que realizaba en los años precedentes. Lo mismo ocurrirá con las emisiones de deuda a 10 años, que pasarán de las cuatro anuales a ocho. No obstante, la mayor novedad la protagonizarán las subastas de títulos a tres años, que el Gobierno no ponía en marcha desde 1998.

Tras vender la semana pasada bonos a dos años por un total de 22.000 millones de dólares, las subastas de la semana entrante suponen la mayor oferta de deuda de la historia, superior a los 44.500 millones puestos en circulación en febrero de 1996.

El Tesoro anunció el pasado lunes que las subastas de deuda pública en el segundo trimestre de este año supondrán la emisión de bonos por un total de 79.000 millones, la mayor de la historia y la primera vez desde 1995 que la deuda puesta en circulación supera a los ingresos recaudados por las arcas públicas en el mismo periodo.

La venta de deuda pública es la única arma que puede utilizar el Gobierno para saciar su apetito de gasto. La recuperación no termina de llegar y el ritmo de crecimiento económico (1,6% en el primer trimestre) es insuficiente para crear más empleos. Con una tasa de paro el 6%, los economistas calculan que los ingresos del impuesto sobre la renta pueden caer este año un 10%, lo que se suma al descenso en las recaudaciones por ingresos de capital ante la, todavía, debilidad de las Bolsas.

El Tesoro pidió consejo a los bancos de inversión

El Gobierno estadounidense ha pedido consejo a las firmas de Wall Street para poner en marcha sus próximas emisiones de deuda.

Según desveló Bloomberg, la semana pasada el Tesoro envió a los 22 principales creadores de mercado de EE UU (aquellos que gestionan y colocan entre inversores institucionales los bonos soberanos) una serie de cuestiones para conocer su opinión acerca de las futuras colocaciones. Entre otras, les preguntó sobre el interés de los inversores en las nuevas emisiones a tres años, la necesidad de aumentar de cuatro a ocho las subasta a cinco años o reabrir las ventas de notas a 10 años, que permanecían paradas desde mayo de 2002.

El miércoles, estas firmas y el Tesoro celebraron su tradicional reunión trimestral, en la que se discutió el cuestionario, y por la cantidad de deuda que se va a subastar la semana que viene, parece que dieron luz verde a los planes del Gobierno.