Empresarios europeos ven a Alemania como un freno para la recuperación Bruselas se ocupará ya del déficit francés

Los empresarios siguen sin confiar en Alemania como motor impulsor de la recuperación económica. Según un estudio de las Cámaras de Comercio europeas, el país germano volverá a ser un obstáculo para el despegue de la actividad europea. Por su parte, los parados alemanes deberán, según la última reforma del Gobierno rojiverde, aceptar cualquier empleo aunque sean de baja remuneración o, de lo contrario, perderán el subsidio de paro.

Alemania volverá a ser 'el freno' para una recuperación económica más consistente en la zona euro por tercer año consecutivo, según se desprende del Informe sobre perspectivas empresariales 2003 elaborado por las Cámaras de Comercio europeas a partir de una encuesta a más de 100.000 empresarios.

Según el estudio, los empresarios de 10 de los 16 länder alemanes son los únicos europeos, junto a sus homólogos en las zonas sur y noroeste de Italia, que prevén una bajada de su cifra de negocio para 2003. Las únicas empresas alemanas que esperan una reactivación de la actividad este año son las que están localizadas en las regiones de Bremen, Berlín, Hamburgo, Hessen y Niedersachsen, aunque sus expectativas son inferiores a la media europea.

En conjunto, la mayor parte de los empresarios espera además una caída de sus ventas y en ningún länder se prevé un incremento neto del empleo, según las conclusiones del estudio facilitadas hoy por las Cámaras españolas. Alemania se convierte así en el único país, junto a Austria y Portugal, que prevé una reducción de plantilla en sus empresas, mientras que las mejores perspectivas en esta materia se registran en España, Irlanda y Grecia.

Por lo que respecta a las exportaciones, las expectativas menos favorables se localizan también en Alemania, junto a Dinamarca, Irlanda, Luxemburgo y Reino Unido. España, Austria y Portugal destacan, por su parte, con una previsión de ventas en el exterior 'especialmente intensa'.

Las Cámaras estiman que la falta de impulso de la demanda interna y el mantenimiento en el tiempo de algunos riesgos en el contexto internacional, junto a la aparición de otros nuevos, 'han dañado las posibilidades de recuperación significativa'.

Asimismo, auguran 'una mayor moderación en el crecimiento de la eurozona' a tenor de la situación por la que atraviesa Alemania, aunque precisan que 'no pondrá en peligro las expectativas de un avance del PIB de en torno al 1% para el conjunto del año'.

Abordar la recuperación

Pero los responsables europeos tampoco se ponen de acuerdo sobre cómo abordar la recuperación. El vicepresidente del Bundesbank, Jürgen Stark, aseguró ayer que el actual nivel de los tipos de interés no es un obstáculo para que Europa acelere su crecimiento económico.

Por el contrario, el presidente del instituto alemán Ifo, Hans-Werner Sinn, indicó que el Banco Central Europeo debería de dejar de preocuparse tanto por la inflación y volver a recortar los tipos de interés para impulsar el crecimiento económico.

Mientras tanto, el Gobierno rojiverde de Alemania prepara un nuevo endurecimiento de las condiciones de cobro del subsidio de paro. Según sus planes, los parados alemanes estarán obligados a aceptar cualquier tipo de empleo -incluidos los denominados miniempleos con bajas remuneraciones- o se les retirará la ayuda.

El proyecto de recomendación del comisario europeo de Finanzas, Pedro Solbes, que será adoptado por la Comisión el 7 de mayo, incluirá finalmente la exigencia a Francia para que, antes del próximo 3 de octubre tome medidas importantes para reducir su 'excesivo' déficit público cuanto antes y a más tardar para el ejercicio presupuestario de 2004.

Si el Gobierno de Jean-Pierre Raffarin no acata el ultimátum, Francia podría afrontar multas de entre 3.000 y 5.000 millones de euros, previstas por el Pacto de Estabilidad europeo.

El déficit alcanzó el 3,1% del producto interior bruto (PIB) en 2002 -debido 'esencialmente' al aumento de los gastos sociales y a la bajada no financiada del 5% del impuesto sobre la renta-, con lo que rebasó el techo del 3% fijado por el pacto.

La Comisión calcula que si París no hace nada, el déficit de 2003 llegará al menos al 3,7% del PIB (y no al 3,4% calculado por el Gobierno) y al 3,5% en 2004 (en lugar del 2,9% que dice París). Considera que la congelación de gastos equivalentes a 0,25 puntos de PIB decidida a comienzos de 2003 es insuficiente para evitar desviaciones y que se requieren desde este año medidas más fuertes que las previstas, en particular debido a un control 'más estricto del gasto público'.