Ralentización económica

Francia confirma que su déficit fue excesivo en 2002 y una contracción del PIB hasta marzo

La economía francesa se contrajo un 0,1% en el cuarto trimestre de 2002 y creció un 1,2% en todo el año, según ha confirmado hoy el Instituto Nacional de Estadística (INSEE). El déficit público alcanzó el 3,1% del PIB, una décima por encima del máximo permitido por el Pacto europeo de Estabilidad.

El retroceso del último trimestre se debe a una ligera desaceleración del consumo, la bajada de las inversiones y el impacto negativo de los inventarios. Si la contracción se repite por segundo trimestre consecutivo, podrá hablarse de recesión de una economía que creció, en 2001, un 2,1% y un 3,8% el año anterior. Para el primer trimestre de este año, el INSEE esperaba un avance mayor, del 0,3% y otro tanto en el segundo, pero el Banco de Francia calcula que no superaría el 0,2% en los tres primeros meses del año.

Como en el conjunto de la zona euro, la actividad económica en Francia se ralentizó en 2002 por segundo año consecutivo, según el Instituto. El menor ritmo de creación de empleo frenó la masa salarial, aunque las reducciones de impuestos y el incremento de las prestaciones sociales limitaron la ralentización de los ingresos brutos disponibles. El índice de ahorro de los hogares continuó su progresión y sus gastos de consumo bajaron "ligeramente". El consumo total, que incluye los gastos apoyados por las administraciones públicas, sigue siendo "el único puntal interno" del crecimiento económico, ya que las empresas reducen su demanda, aplazan sus proyectos de inversiones y reducen sus inventarios.

Temidos por la Comisión Europea, los "números rojos" de las finanzas públicas de Francia en 2002 ya se preveían. La Comisión Europea y el Gobierno francés han indicado que en 2003 los números rojos se agravarán y rebasarán de nuevo el techo del Pacto de Estabilidad. La deuda pública francesa alcanzó el 59% del PIB en 2002, lindando con el máximo del 60% fijado por el Pacto.