Crisis

Aznar y Koizumi apoyan una solución pacífica en Corea

El presidente español, José María Aznar, y el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, abogaron ayer en Madrid por encontrar una salida pacífica a la crisis de Corea. Pese a la acusación de disponer de armas de destrucción masiva, ambos mandatarios diferenciaron el conflicto coreano del iraquí y apoyaron la participación de Japón y Corea del Sur en las conversaciones que Pyongyang mantiene con China y EE UU. Washington dijo ayer que Pyongyang está dispuesto a cambiar sus planes nucleares.

La guerra de Irak, primero, y la crisis política con Corea del Norte por sus planes de armamento nuclear, ahora, han estrechado las relaciones entre Japón y España, cuyos vínculos han sido muy pequeños. Ambos países apoyaron la intervención militar de EE UU en Irak, y los dos defienden ahora que la situación de Corea es distinta y merece otro tratamiento.

Koizumi dijo que en la crisis con Corea del Norte hay que 'actuar de forma diferente a Irak' y que se debe 'trabajar pacíficamente', y Aznar afirmó que en la legalidad internacional no hay dos asuntos iguales y, además, 'las voluntades pueden ser también diferentes'. Ninguno de los dos especificó, sin embargo, si la ONU debe desempeñar algún papel en la resolución del conflicto.

Los dos mandatarios abogaron por la participación de otros países, en principio Japón y Corea del Sur, en la crisis coreana. 'Deseamos que fructifiquen las conversaciones entre EE UU, Corea y China y que se abran a la participación de Corea del Sur y Japón', manifestó Aznar.

Koizumi, quien consideró 'imprescindible' la presencia japonesa en las conversaciones, alertó sobre las intenciones de Pyongyang. 'Hay que diferenciar entre la expresión oficial de Corea del Norte y lo que piensa en el fondo de su corazón. Tenemos que analizar muy bien la situación', advirtió.

El jefe del Gobierno japonés extendió la necesidad de ampliar más tarde la participación en las conversaciones a Rusia y a la UE. Koizumi, que ha llegado a España tras visitar Londres, incluye en su gira europea París y Berlín, después de lo cual viajará a Atenas para participar en la cumbre europea del viernes.

Corea del Norte, China y EE UU iniciaron la semana pasada un diálogo para aliviar la tensión causada por el Gobierno de Kim Jong Il al reconocer que tienen armas nucleares y que espera ampliar su arsenal. Pero hasta ahora el régimen de Pyongyang se niega a que Japón y Corea del Sur, objetivos potenciales de sus misiles, participen en las conversaciones.

Ayer, el secretario de Estado de EE UU, Colin Powell, reconoció avances en el encuentro. 'Presentaron un plan que en última instancia se ocuparía de su capacidad nuclear y a actividades con misiles, pero, por supuesto, ellos esperarán algo considerable a cambio', afirmó, informa Reuters.

Reconstrucción en Irak

En cuanto a Irak, Koizumi y Aznar coincidieron en que la reconstrucción 'debe hacerse desde el mayor consenso posible y con el mayor papel de la ONU', en palabras de Aznar.

Los dos jefes de Gobierno defendieron el protagonismo de los iraquíes en el futuro de Irak y restaron importancia a las tensiones diplomáticas surgidas antes de la guerra. 'El conflicto con Francia y Alemania ha sido momentáneo. Desde el punto de vista de la colaboración, todos los países deben velar por la reconstrucción de Irak', dijo Koizumi.

Durante su entrevista, también se trató el problema palestino y ambos celebraron el nombramiento de Abu Mazen como primer ministro. Aznar, por su parte, señaló que sería 'positivo' que el Gobierno israelí levante su incomunicación

España, modelo de Japón para atraer turismo

En 2001, Japón sólo recibió cinco millones de turistas; España, 50 millones. Más de 300.000 japoneses visitaron España durante ese año, mientras que sólo 13.000 españoles entraron en el país asiático. Con esas cifras en la mano, el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, sustentaba ayer la necesidad de fijarse en España como modelo para atraer turismo. 'Queremos aprender mucho de España en turismo', dijo.

El Gobierno nipón lanzó este año una campaña para atraer turistas cuyo objetivo es duplicar las visitas recibidas en 2010. Un mal momento teniendo en cuenta los efectos de la neumonía asiática, que ya ha afectado a los turistas que viajan a Japón. Así lo reconoció ayer Koizumi, quien señaló que el Gobierno está estudiando medidas preventivas para evitar el contagio.

Además del turismo, Koizumi ha lanzado otra iniciativa para duplicar la inversión extranjera directa en cinco años. En 2001 el país recibió 6,6 billones de yenes (52.000 millones de euros), consolidando cuatro años de aumentos.