Peajes

La subida del tráfico y los peajes elevan los ingresos de las autopistas un 10%

La ralentización económica no se ha dejado notar en el sector de las autopistas de peaje. Los ingresos de las concesionarias crecieron en 2002 el 10% respecto al ejercicio precedente, hasta alcanzar 1.407 millones euros, según los datos contabilizados por la patronal del sector. La variación está en línea con la de ejercicios precedentes, aunque está ligeramente distorsionado al alza por la apertura de nuevos tramos de vías de pago.

En conjunto, la menor actividad económica se ha visto compensada por el incremento del parque automovilístico y el tráfico inducido generado por la rebaja de peajes aprobada en ejercicios anteriores, según otras fuentes del sector.

El crecimiento de los ingresos deriva en todo caso de la subida tarifaria y del crecimiento del tráfico. La subida media sectorial de los peajes en 2002, derivada del nuevo sistema implantado un año antes, fue del 3,8%, similar a la inflación media interanual.

En cuanto al tráfico, la intensidad media diaria (IMD) en las autopistas españolas fue de 23.017 vehículos (19.500 para vehículos ligeros y 3.497 para vehículos pesados), el 4,6% más respecto al ejercicio precedente. En concreto, la IMD de 2001 fue de 21.996 (18.602 para vehículos ligeros y 3.394 para vehículos pesados). Ese año había 2.320 kilómetros en explotación, 438 en construcción y 783 en estudio.

A lo largo del ejercicio 2002 se pusieron en servicio 122 nuevos kilómetros, lo que incrementa el número de kilómetros el 5,3%. Las nuevas vías de pago son: el túnel de Artxanda en Bilbao, el tramo Estepona-Guadiaro de la Autopista del Sol, la prolongación de la A-6 hasta Ávila, la autopista Astorga-León y el tramo Santiago-Silleda de la Autopista Central Gallega.

La mayor parte de estos tramos entró en servicio en el segundo semestre, por lo que su impacto sobre la actividad del sector fue limitado.

Al cierre del ejercicio, España contaba con 2.445,3 kilómetros de autopistas y túneles de peaje operativos, lo que representa un incremento del 20% sobre los existentes en 1996. Además de los kilómetros en explotación, a finales de 2002 había 353,6 kilómetros en construcción y 945 en estudio.

Las concesiones de la red actual de autopistas de peaje españolas corresponden en un 79,9% al Gobierno español a través del Ministerio de Fomento y el resto a la Generalitat de Cataluña (8,56%), Diputación Foral de Navarra (4,61%), Diputaciones del País Vasco (4,45%), Xunta de Galicia (2,36%) y al Gobern Balear (0,12 %).

Los kilómetros que se encontraban en construcción a finales de año y que se pondrán en servicio en el próximo trienio corresponden a las radiales de Madrid a Guadalajara (R-2), Arganda (R-3), Ocaña (R-4) y Navalcarnero (R-5); los tramos Fene-Ferrol y Puxeiros-Tui de la Autopista del Atlántico; el de Silleda-Dozón de la Autopista Central Gallega; la prolongación de la A-6 hasta Segovia (inaugurado recientemente en este año 2003) y el tercer túnel de Guadarrama.

El empleo en el sector creció en 2002 un 5,3%, se abrieron 315 nuevas vías con telepeaje y se distribuyeron 209.000 tags (aparatos que, instalados en los vehículos, permiten a éstos utilizar las vías de telepeaje, para no detenerse en las estaciones de peaje). Las áreas de servicio crecieron un 23,3%, pasando de 107 en 2001 a 132 en 2002.

El sector se muestra optimista ante la perspectiva de que la economía mundial se recupere a finales de año y ante la prevista ejecución de ocho nuevas autopistas de peaje en España, que sumarán cerca de 800 nuevos kilómetros.

Este plan demandará una inversión del sector privado superior a los 4.000 millones de euros, que extenderá hasta el ejercicio 2007.

Los atípicos frenan los beneficios netos

Los resultados extraordinarios negativos lastraron la rentabilidad neta global de las concesionarias cotizadas en Bolsa. El impacto de los negocios en Argentina en el caso de Aurea, titular de parte de la A-7 y la A-4 y en proceso de fusión con Acesa, o la ausencia de beneficios extraordinarios en el caso de Europistas, concesionaria de la A-8 y la A-1, explican ese frenazo. En concreto las dotaciones realizadas por Aurea para cubrir las contingencias de su participada Ausol provocaron que la empresa valenciana cerrara el año con un estancamiento del beneficio, hasta 124 millones.

Europistas registró un descenso del 54% en sus beneficios netos debido a que en 2001 había contabilizado un resultado positivo extraordinario por la venta de parte de sus acciones en la Autopista del Sol.

Acesa no se vio afectada por estas contingencias y cerró el ejercicio con un beneficio neto de 195 millones.

Por lo que respecta a la Empresa Nacional de Autopistas, en proceso de privatización por la SEPI, el resultado bruto creció el 14%, un ratio similar al de ejercicios anteriores, para alcanzar los 77,4 millones de euros.

El nuevo ejercicio ha comenzado con ratios de crecimiento de tráfico similares a los del año 2002. Las tarifas, por su parte, se han incrementado por encima del 3%. El sector espera que en breve el Tribunal Supremo dicte sentencia sobre el recurso contra la congelación de los peajes decretada por el Gobierno en 2000.