Revista de Prensa

Desterrando

a Hans Blix

Habiendo conseguido una victoria militar en Irak sin la ayuda de Naciones Unidas, la Administración Bush parece ahora decidida a buscar las armas no convencionales sin la ayuda de Blix y su equipo de investigadores internacionales. Esto es una mala noticia. La credibilidad de los descubrimientos sería más fuerte si éstos fueran comunicados por Naciones Unidas (...). La cuestión central es si los programas para emplear armas de destrucción masiva siguen existiendo en Irak. Ni EE UU ni Reino Unido las han encontrado. Esto no es baladí, es la razón por la que Washington fue a la guerra.

Hora de pensar en el sucesor de Greenspan

En los últimos meses circulaban rumores en Washington y Nueva York de que la Administración estadounidense quería poner en vereda a Alan Greenspan, el presidente de la Reserva Federal, por su temeridad al criticar la política de impuestos de George Bush (...).

Aunque se ha aceptado la continuidad de Greenspan al frente de la Reserva (...), no debería retrasarse pensar en qué, no sólo en quién, va a suceder a Greenspan (...). Desde que ocupara su cargo en 1987, la personalidad de Greenspan ha dominado los mercados (...).

Lo ideal sería que Greenspan aprovechara los tres años que le quedan al frente de la Reserva para preparar su salida. No estaría mal que la Reserva Federal (...) comunicara sus decisiones sobre los tipos de interés con menos opacidad; o que declarara cuál es su objetivo de inflación. Esto facilitaría la transición a un nuevo presidente en 2006 y permitiría a Greenspan poner fin a sus mandatos con alegría.