Previsiones

España crecerá sólo el 2,1%, con un déficit del 0,4%

La economía española crecerá este año poco más que en 2002 (2,1% frente al 2%), según las estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), lo que evidencia el exceso de optimismo, cuando menos, de las previsiones oficiales, que sitúan el aumento del PIB en el 3% este ejercicio.

La OCDE espera una recuperación de la actividad para la segunda mitad del año gracias a la mejora del entorno internacional. Sin embargo, 'las apreciación del euro provocará una contribución negativa de las exportaciones al crecimiento próxima al medio punto de PIB'. Los sectores que impulsan el crecimiento en otras economías, en España registran un peor desempeño, como la caída de las ventas de coches y la confianza de los consumidores al nivel más bajo en siete años.

No será hasta 2004, con un crecimiento del 3%, cuando la economía española alcance su potencial de crecimiento.

Esa previsible mejora de la coyuntura ayudará a 'frenar el alza del paro', aunque la tasa de desempleo volverá a subir desde el 11,4% del año pasado al 12% a finales de este ejercicio.

La inflación continúa siendo un factor de pérdida de competitividad para la economía española y la organización vuelve a advertir al Gobierno sobre los escasos avances al respecto y la necesidad de abordar reformas. El diferencial con la zona euro, avisa, seguirá por encima del 1% si no se abordan cambios en la remuneración salarial y se refuerza la competencia en algunos sectores.

El problema, desde luego, no viene por las presiones salariales. El informe reconoce que las subidas salariales acordadas en los convenios 'implican un descenso real de las retribuciones', aunque las cláusulas de revisión que recogen la mayoría de los convenios 'puede impulsar los salarios a finales de año'.

La OCDE asegura que España registrará un déficit público este año del 0,4% del PIB, cuando el Gobierno insiste en que cerrará el año en equilibrio. El deslizamiento viene, en buena medida, por la rebaja del IRPF que entró en vigor en enero y que 'restará a los ingresos medio punto de PIB'.

No obstante, la organización considera que 'el sesgo de la actual política fiscal es ampliamente neutral' y 'apropiado' para la actual coyuntura.