Despidos

El grupo británico My Travel se enfrenta a una profunda reestructuración

My Travel anunció recientemente el despido de 2.000 trabajadores en dos años, 700 de los cuales se producirán en Reino Unido. El objetivo es lograr un ahorro de 50 millones de libras, 73,5 millones de euros. La compañía negó que los recortes estuvieran ocasionados por la guerra, aunque reconoció que el conflicto había acelerado el proceso.

La firma, anteriormente llamada Airtours, tiene 23.000 empleados en todo el mundo y es dueña de las marcas Cresta, Bridge, Manos y Panorama, entre otras. La incertidumbre económica generada tras los ataques del 11 de septiembre y la guerra del Golfo han castigado con especial dureza a todo el sector pero My Travel llevaba tiempo arrastrando su propia crisis interna.

El pasado año fueron descubiertas irregularidades contables en su balance, lo que hizo que sus acciones se desplomaran y que la compañía pasara de una capitalización bursátil de 1.230 millones de libras (1.842 millones de euros) a los menos de 60 millones de libras (88,2 millones de euros) que posee en la actualidad.

Además, la anterior cúpula directiva, integrada por su fundador y ex presidente David Crossland y el ex consejero delegado Tim Byrne, dejaron a la empresa en una situación muy vulnerable con su arriesgada política de expansión global y de ganar cuota a cualquier precio.

Crossland abandonó en febrero la compañía que creó hace 30 años y Byrne lo hizo a finales del año anterior después de que el grupo hiciera varias advertencias de caída en los beneficios.

Eric Sanderson, nuevo presidente de My Travel, y Peter McHugh, que sustituyó a Byrne en el puesto de consejero delegado, se enfrentan ahora a la difícil tarea de reconducir el rumbo de la compañía en un momento más que crítico.

Además de los despidos, parte de los cuales se realizarán bajo la fórmula de bajas voluntarias, el turoperador está planeando vender parte de sus activos. Y hace unas semanas ya vendió su división de servicios financieros a Travelex por unos 13 millones de euros.

Desinversiones

My Travel también ha considerado poner en venta su división de viajes cortos Cresta, pero no ha logrado hasta el momento llegar a un acuerdo sobre el precio con los compradores potenciales.

Estas medidas forman parte del plan estratégico de reducción de costes presentado por el nuevo equipo gestor de My Travel a los prestamistas, entre los que se encuentran Barclays y Royal Bank of Scotland, con el objetivo de garantizar su futuro financiero.

La reestructuración era una condición indispensable para lograr una extensión en el plazo de un crédito de 250 millones de libras, 367,6 millones de euros, que finalizaba el mes pasado hasta finales de 2003. My Travel ha logrado de momento convencer a los bancos con los papeles de la drástica reorganización en la mano.

My Travel, que el pasado año sufrió unas pérdidas de 72,8 millones de libras, 107 millones de euros, ha efectuado una reducción de su capacidad en hoteles y aviones de un 8%. El mes pasado señaló que las reservas de vacaciones de verano habían aumentado un 3% con respecto al año anterior, pero que el negocio se había deteriorado con la guerra.

Las consecuencias del conflicto con Irak también han golpeado duramente al grupo de viajes alemán Tui, dueño de la cadena británica Thomson, que ha advertido que necesita recortar costes en 360 millones de euros.