Revista de Prensa

Contando la verdad a los españoles

El primer ministro José María Aznar ha situado a España en el mapa. Ha reducido a la mitad el desempleo y creado una economía dinámica sobre el letargo que los socialistas dejaron atrás. Geopolíticamente la influencia de España se siente en el mundo, como por ejemplo en Oriente Próximo. Sin embargo, muchos medios de comunicación españoles no aprecian el liderazgo de Aznar.

La semana pasada docenas de periodistas protestaron contra el apoyo del Gobierno de Aznar a la guerra en Irak. Sus protestas se debían a la desafortunada muerte del cámara de la televisión española José Couso, que murió mientras cubría la guerra. Los periodistas dicen que Couso ha muerto por disparos de un tanque estadounidense (...).

La reacción a la muerte de Couso no sólo ignora las dudas razonables sobre los hechos, sino que olvida que él estaba en una zona de guerra y que posiblemente se contaba con esta probabilidad (...). Los principales diarios madrileños de información, situados a la derecha y a la izquierda, El Mundo y El País, se oponen a la guerra (...).

En el futuro no habrá dudas de que Aznar ha actuado de forma correcta en Irak y su gente así lo reconocerá pronto. Los iraquíes han sido liberados en parte gracias a las decisiones tomadas por Aznar.

En Europa, Aznar ha pilotado su barco distanciándose de confusiones. La política exterior de París, Berlín y Bruselas es un desastre hoy en día (...). Si el señor Aznar hubiera seguido los consejos de los jerarcas de los medios de comunicación España no tendría hoy ninguna influencia. Afortunadamente para España y los iraquíes, él no lo hizo.