Insolvencia

La suspensión de pagos de Grundig no afectará a su filial española

La suspensión de pagos anunciada por el fabricante alemán de productos electrónicos Grundig no afectará a su filial española, ya que son compañías independientes jurídicamente, según ha explicado hoy el director general de Grundig España, Javier Freijo, que ha destacado la solvencia de la empresa. Grundig España, tiene su sede en El Prat de Llobregat (Barcelona) y cuenta con 80 trabajadores.

Según Freijo, la presentación de suspensión de pagos por parte de la central de Grundig en Alemania es un paso necesario para cerrar un acuerdo definitivo con un socio estratégico, lo que permitirá hacer una reestructuración que permitirá a la compañía ser más competitiva. Así, los expertos contaban ya con este paso después de que la semana pasada fracasaran las negociaciones con el fabricante turco de artículos electrónicos Beko para lograr un nuevo inversor.

Asimismo el administrador temporal de la compañía alemana, así como miembros de su directiva continuarán las negociaciones con inversores potenciales. El fin de estas negociaciones es "salvar lo salvable", es decir, las sociedades de la compañía rentables, dijo Sigfried Beck, actual administrador de Grundig. Añadió que la compañía reanudará los contactos tanto con la empresa taiwanesa Sampo, como con la turca Beko, empresas con las que fracasaron las negociaciones las pasadas semanas, así como con otros interesados.

El grupo Grundig, que en 2001 registró unas pérdidas netas de 150 millones de euros, es una de las empresas tecnológicas con más tradición en Alemania y cuenta con más de 5.300 trabajadores en todo el mundo. Ese mismo año, anunció la reducción de 1.200 empleos, más de un tercio del total en Alemania, para hacer frente a una nueva crisis financiera y no disponer de créditos bancarios.

La firma busca desde el 2002 un nuevo inversor que le permita mejorar su situación financiera. Antes del fracaso de las conversaciones con la turca Beko, Grundig intentó alcanzar un acuerdo con el grupo taiwanés Sampo, que finalmente no pudo lograrse.

Por otra parte la compañía nombró el pasado martes como nuevo presidente a Eberhard Braun, un directivo con amplia experiencia en saneamiento de empresas y gestión de insolvencias.