Nueva Economía

Warren Buffett busca gangas en las empresas de Internet

No invierto en cosas que no entiendo'. Bajo este argumento, Warren Buffett dejó de lado las acciones de Internet durante la euforia de la segunda mitad de los noventa. Se perdió las rentabilidades de tres dígitos que marcaron el punto álgido de la burbuja, pero se libró del estallido de ésta. El pasado mes de julio una empresa filial de Berkshire Hathaway, fondo de inversión presidido por Buffett, compró 98 millones de dólares en bonos de la empresa de comercio electrónico Amazon.com. Si, como se espera, la empresa emisora recompra los títulos el próximo mes, Buffett habrá obtenido un rendimiento del 17%.

Buffett no ha cambiado su política de inversión. Se ha mantenido fiel a su estilo, comprando sólo activos baratos. Así salió airoso del estallido de la burbuja del Nasdaq, lo que engrandeció su fama de gurú bursátil. Lo que ha cambiado es el mercado, pues ahora los activos de empresas de alta tecnología se han vuelto baratos.

Berkshire Hathaway también ha comprado deuda de Nextel, una de las principales compañías de móviles de Estados Unidos, y ha invertido en Level 3 Communications, empresa de transmisión de datos que ha perdido dinero durante todos los trimestres desde 1998 por el exceso de capacidad en las redes de fibra óptica.

Ahora bien, también ha comprado, Clayton Homes, una empresa familiar del sur de Estados Unidos que es el primer fabricante de los típicamente estadounidenses hogares móviles. Una compra que fue consecuencia de un encuentro de Buffett con estudiantes en el que éstos le regalaron la biografía del fundador de Clayton Homes.

Buffett, que reconoce que compra libros a través de Amazon, busca activos en los que la rentabilidad compense el riesgo. Amazon ha mejorado sus cuentas tras presentar pérdidas los últimos años. En 2002 generó 135 millones de dólares en flujos de caja libres y redujo las pérdidas.

El estilo de inversión de Warren Buffett contrasta abiertamente con los movimientos de los mercados internacionales. Mientras uno busca las empresas con sólidos fundamentos, las Bolsas se mueven al compás de los partes de guerra o, en el peor de los casos, de inverosímiles rumores sobre Sadam Husein o bin Laden.

Mientras uno discrimina los activos en función de lo que puede aportar cada acción o cada bono, los gestores profesionales se han volcado en la especulación con futuros. Unos mercados de futuros que, a juicio de Buffett, son 'armas de destrucción masiva'.

La compra de bonos de Amazon, además de responder a la política tradicional de inversión de Berkshire Hathaway, refleja dos de las apuestas más firmes de Buffett en los últimos tiempos: la adquisición de bonos en lugar de acciones y la búsqueda de la transparencia. En el mes de julio, una semana antes de adquirir indirectamente los bonos de Amazon, Buffett había alabado públicamente la decisión de la compañía de Internet de contabilizar como gasto los planes de opciones sobre acciones para empleados. Cree que este tipo de movimientos son necesarios para que los inversores recuperen la confianza.

Por otro lado, Buffett considera que las acciones no ofrecen valor al inversor en comparación con los bonos. El mes pasado anunció en una carta a inversores que estaba comprando bonos de alto rendimiento en lugar de acciones porque éstas están 'caras'. El año pasado el fondo Berkshire Hathaway multiplicó por seis sus inversiones en bonos basura como los de Amazon. Suman un total de 8.300 millones de dólares.