Brasil

Lula pacta con el Congreso la ley de independencia del Banco Central

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se sometía ayer a la primera prueba de fuego de su mandato al llevar a votación al Congreso la enmienda constitucional que garantiza la independencia del Banco Central. El amplio apoyo ganado por el Gobierno en las negociaciones con los partidos ha animado a los inversores, que han impulsado al alza al real y han reducido la prima de riesgo-país.

El Congreso brasileño se disponía a aprobar ayer una enmienda constitucional por la que se garantizaba la independencia del Banco Central, aunque al cierre de esta edición aún no se había aprobado el proyecto legislativo.

El Partido de los Trabajadores (PT) de Lula acordó el martes por la noche por mayoría apoyar la enmienda constitucional que permitirá asegurar la independencia de la autoridad monetaria. No obstante, un ala de izquierda del partido anunció su votación en contra del proyecto. El jefe de Gabinete de Lula, José Dirceu, esperaba que la propuesta fuera apoyada por no menos de 400 de los 514 escaños del Congreso.

En la práctica, el anterior Gobierno de Fernando Henrique Cardoso permitió que el Banco Central trabajara al margen de la influencia del Gobierno, pero la independencia no estaba garantizada por ley. Con la llegada de Lula al poder, el Fondo Monetario Internacional (FMI) exigió al nuevo equipo que se comprometiera en su carta de intenciones con el organismo a asegurar por ley la independencia de la autoridad monetaria.

Prueba de fuego

El proyecto es considerado por los inversores como una prueba de fuego de la voluntad de Lula de aplicar una política conforme a las reglas de mercado. El simple anuncio de la votación de la enmienda constitucional por el Congreso llevó al real a cotizar a 3,28 unidades por dólar, el nivel más alto en todo el año. Asimismo, el riesgo-país retrocedió un 2,9%, hasta situarse en 974 puntos básicos, el nivel más bajo en casi un año.

Asimismo, los inversores ven reflejada la capacidad de negociación de Lula, lo que facilitaría la aprobación de dos proyectos clave como la reforma fiscal y del sistema de pensiones, prioridades del Gobierno de Lula.

'Sería una señal positiva que el PT mostrara capacidad para formar un solo bloque en la votación de las reformas', apuntaba Nicola Tingas, economista para brasil de WestLB AG. 'La independencia del Banco Central no es sino un cambio en las formas pero puede demostrar la habilidad de Lula para cumplir con sus compromisos políticos', aseguraba Ignacio Sosa del fondo de inversiones OneWolrd Investments LP en Boston.

El texto de la enmienda ya ha sido votado dos veces por el Senado, como establece la ley. Si, como todo apunta, es aprobado por el Congreso deberá ser discutido por un comité conjunto de ambas Cámaras y someterse a una segunda votación en el Congreso. Dirceu apuntaba ayer que la segunda votación podría tener lugar antes de finales de abril.

Una vez aprobada la enmienda, el Gobierno deberá enviar al Congreso una ley que establezca la independencia del Banco Central. Según señaló su titular, Henrique Meirelles, en la reciente asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Milán la reforma definitiva de la ley no será aprobada hasta el próximo ejercicio.