Seguridad

Ninguno de los cinco petroleros de CLH cumple con la nueva normativa comunitaria

Empujados por la catástrofe del Prestige y el recuerdo del Erika, los Quince han acordado impedir que los petroleros monocasco surquen las aguas europeas para incrementar la seguridad en el transporte de combustible. La norma, que entrará en vigor tan pronto como el Parlamento la ratifique, obligará a la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) a retirar progresivamente todos sus buques. Hasta que lo haga, ninguno de ellos podrá transportar fuel pesado, que el nuevo reglamento define como alquitrán, betún, petróleo crudo de densidad inferior a 25,7 grados API y fuel con densidad inferior a 25,7 y viscosidad superior a 180 metros por segundos, informa la agencia Europa Press.

El reglamento obliga a retirar, en primer lugar, todos los petroleros con más de 23 años de antigüedad y 30.000 toneladas de peso muerto. Esta previsión llevará a CLH a jubilar, antes de 2005 al más veterano de su flota, el Calvo Sotelo (construido en 1977 y de más de 36.000 toneladas) y el Campodola (un año más viejo pero de menor peso). Los más jóvenes, el Campeón y el Camponubla, no podrán transportar más que derivados del petróleo hasta su retirada, que no deberá retrasarse más allá de 2010. El más viejo de los buques de CLH, el Campurdán, es también el de menor tonelaje, por lo que podrá estar en servicio otros siete años más como máximo.

En térmimos generales, la flota española incluye siete buques de crudo y 13 de productos del petróleo, según datos de la Asociación de Navieros Españoles. Sin embargo, a los 204 barcos con pabellón español hay que sumar otros 123 gestionados por navieras españolas bajo bandera extranjera. El 29,5% de los petroleros controlados por empresas españolas navegan bajo pabellón de otro país.