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El Royal renuncia a subir su posición en el SCH a través de preferentes

El Royal Bank of Scotland ha decidido renunciar a subir un 1% más su participación en el Santander Central Hispano a través de la conversión de una emisión de acciones preferentes por 295,08 millones de dólares. Esta decisión evita que el SCH realice una ampliación de capital que diluiría además el beneficio por acción del banco español.

El SCH anunció ayer que amortizará anticipadamente una emisión de acciones preferentes convertibles de 295,08 millones de dólares (267,38 millones de euros) cuyo único tenedor es su aliado, el Royal Bank of Scotland.

La amortización de estos títulos supone que Royal Bank renuncia a ejercer el derecho que poseía para convertir estas acciones preferentes en ordinarias, y que le hubieran permitido incrementar su participación en el capital del SCH un 1%. Esta decisión, además, es contraria a la expresada en agosto de 2002 por el Royal, cuando indicó que ejecutaría la opción antes de finalizar marzo de 2003, fecha tope que fijaba el acuerdo. Esta amortización se realiza a la par y en efectivo, es decir, el SCH entregará al Royal Bank el importe de la operación -295 millones de dólares-.

La amortización se producirá el 31 de marzo, último día previsto para realizar esta operación según se recoge en el folleto informativo registrado en diciembre de 2000, mes en el que Royal y el SCH firmaron un acuerdo por el que el grupo británico suscribía esta emisión.

Esta operación suponía un claro respaldo financiero del banco británico al esfuerzo realizado por Botín para comprar la entidad brasileña Banespa, que supuso un desembolso de 4.885 millones de dólares. El Royal invirtió, además, otros 442 millones de dólares en una ampliación de capital realizada por el SCH para conseguir financiación para Banespa.

El SCH explica que con la renuncia del Royal se evita la dilución del beneficio por acción (el BPA, que al cierre de 2002 se situaba en el 0,453 euros) que hubiera supuesto para el Santander la emisión de nuevas acciones, en caso de que su socio hubiera ejercitado esta opción.

Expertos del mercado, de hecho, mantienen que no es un buen momento para realizar una ampliación de capital, aunque ésta estuviera íntegramente suscrita por el Royal. Las acciones del SCH han caído un 52,9% desde diciembre de 2000, fecha en la que se firmó esta operación con el Royal. Al cierre de ayer los títulos del SCH se situaron en 5,26 euros, el mismo cierre de un día antes.

El banco amortiza también con esta operación una emisión cara, dado que las preferentes estaban retribuidas con un dividendo anual del 9,4%, pagadero trimestralmente.

Esta operación mejora la base de capital (core capital) del SCH y de sus recursos propio, aunque sus ratios de solvencia están ya por encima de la media de los bancos europeos, tras las operaciones para reforzar sus fondos propios realizados en 2002.

El banco, de hecho, afirma que tras la amortización de esta emisión y la contabilización de la venta del 24,9% de Serfin, la ratio Bis se situará en el 13,5%, el Tier I en 8,7% y el core capital en 6%. Estas ratios colocan al SCH a la cabeza de la banca europea en fortaleza de recursos propios, tanto por su cuantía como por la composición de la base de capital, señala el banco.

El Royal tiene una participación en el banco que preside Emilio Botín del 2,8%. El Santander, por su parte, cuenta con el 5% del capital del banco británico, tras vender en noviembre un 3%, con lo que ingresó unas plusvalías de 809 millones de euros y consiguió mejorar sus recursos propios en un momento en el que necesitaba reforzar su solvencia.

Una de las principales ventajas de la gran alianza del Royal Bank y del Santander, que data de 1988, es que cada uno de los dos bancos acude al rescate del otro en apoyo de sus operaciones.