Miradas Digitales

El renacer de la Red

Inspirar, espirar. Inspirar, espirar'… una de las imágenes que han quedado en muchas cabezas del desenfreno humorístico y sarcástico al tiempo que gamberro que es esa película (Airbag) no muy querida por la crítica pero que revolucionó al público joven la pasada década y puso de moda 'el concepto'. Y lo mismo que hacía y decía Natalie Seseña es lo que desde siempre ha hecho el mundo de la empresa: pelo corto, pelo largo; concentración, diversificación, tomar aire y expulsarlo.

A Internet se le colgó el sambenito de la finalización de los ciclos, de infausto recuerdo para el inversor bursátil. Pero pronto quedó claro que todo lo que sube baja y además se desploma de forma directamente proporcional a como ha subido.

El caso es que, aun sabedores de esto, encontramos estos días a especialistas sorprendidos de la concentración que se vive en la Red. El primer síntoma de concentración lo dio Yahoo cuando se hizo con Inktomi. Después vendría Overture que se hizo con el viejo Altavista y que esta semana se hacía con Fast para hacer frente a Google, que la semana anterior había sorprendido al mundo con la compra de Blogger. Según la última encuesta hecha por la AIMC (Asociación de Investigación de Medios de Comunicación) con casi 55.000 cuestionarios, Google es la web más visitada y, por supuesto, el buscador más utilizado, con un 33.3% de las menciones, muy por delante de Yahoo, Terra y Altavista.

Yahoo, Overture y Google acaparan ahora el tráfico mundial de buscadores. Eso sí, con el permiso del MSN de Microsoft, con el que no puede ejercerse comparación, toda vez que cada error en el tecleado de una dirección en Explorer nos obliga a visitar un buscador cuyo tráfico es tan irreal como irracional la propuesta gubernamental de emplear los atascos y la burbuja inmobiliaria para medir la riqueza de los ciudadanos de un país. De todo lo descrito sobre movimientos corporativos en este febrero loco, lo que más ríos de tinta digital ha hecho correr ha sido la compra de Blogger por Google, que fue rápidamente difundida por los blogs, weblogs o bitácoras que prestan su atención al mundo de la tecnología, esas páginas personales a modo de diarios que se referencian y enlazan unas a otras hasta crear una tupida red similar a los corrillos vecinales de antaño, ahora sin limites espaciales ni temporales.

El caso es que la compra de Google ha conmocionado a la Red. En primer lugar por la forma en que se distribuyó la noticia, no hubo nota de prensa. Un artículo en un weblog (www.metafilter.com/comments.mefi/23612) y un mensaje en metafilter (www.metafilter.com/comments.mefi/23612) comenzaron a ser recogidos en otras bitácoras (alt1040.com/archivo/000326.shtml) y a distribuir la noticia como un reguero de pólvora. Acababa de superar la infancia un modelo informativo que está convirtiéndose en un canal de negocio y un movimiento sociológico al que aún no se dedica la atención ni la importancia que merece. Entre otras cosas porque es el auténtico renacimiento del espíritu de la vieja Internet, aquella hermosa y estable red anárquica alejada de intereses económicos y compraventas. Una red de gente ansiosa por informar a los demás de lo que ocurre a su alrededor, de lo que se cuece en su cabeza o de lo que imaginan sus amigos, sin pretender a cambio contraprestación alguna.

Como el ave fénix, la sociedad de la información renace de sus cenizas.