Alemania

Hypovereinsbank presenta pérdidas por primera vez en su historia

El banco alemán Hypovereinsbank, segundo del país, tuvo las primeras pérdidas de su historia en 2002. Registró unos números rojos de 858 millones de euros, frente a los beneficios de 938 millones de euros de 2001. Y también por primera vez en más de cincuenta años, el banco ha decidido no dar dividendo.

En el cuarto trimestre del pasado año, la entidad obtuvo las mayores pérdidas registradas por la banca alemana en el peor ejercicio para el sector desde la Segunda Guerra Mundial.

Los números rojos del último trimestre superaron en más de dos veces y media los del periodo de 2001 y se situaron en 926 millones de euros. La entidad justificó los números rojos por la debilidad de los mercados, al aumento de los créditos morosos que exigieron unas dotaciones de 3.800 millones (frente a los 2.000 millones del año precedente) y al incremento de los efectos extraordinarios. Destaca que ha incrementado un 83% sus provisiones (3.797 millones de euros) por culpa de la ola de suspensiones de pagos de empresas como Kirch Holdfind y Fairchild Dornier.

El presidente del banco alemán, Dieter Rampl, admitió que 2002 fue 'el más difícil y el peor año de la historia' de HVB y expresó una 'confianza prudente' para 2003, dado que 'lo peor ya ha pasado'.

En el último trimestre del año, las provisiones para eliminar los créditos dudosos se elevaron a 1.300 millones de euros. Rampl explicó que 'tras esta limpieza, las provisiones por riesgos de crédito se reducirán sensiblemente en 2003'.

El mal momento del Hypovereinsbank no es una situación individual. El ejercicio 2002 le ha pasado factura a toda la banca germana.

Plan de ahorro riguroso

Ayer, el tercer banco del país, Dresdner Bank (controlado por la aseguradora Allianz) anunció que aplicará un riguroso plan de ahorro en los segmentos de banca corporativa y de inversión para reducir las pérdidas dentro del grupo Allianz, adelantó ayer el semanario Die Zeit.

De las 120 oficinas que tiene actualmente la entidad para atender a clientes empresariales sólo quedarán 70 y su plantilla se reducirá de 220 a 80 empleados.

En 2002 ya anunció que recortaría 11.000 de sus 50.000 empleos, de ellos unos 800 en la división de banca de inversión, incluidos altos ejecutivos que perciben sueldos elevados. El presidente de Dresdner Bank, Bernd Fahrholz, se comprometió a sacar el banco de los números rojos hasta finales de 2003, después de que en los primeros nueve meses del año pasado acumulara unas pérdidas de 2.000 millones de euros.

También en Alemania, la filial de la aseguradora italiana Generali, AMB, tercera del país, registró en 2002 unas pérdidas después de impuestos de 235 millones de euros, frente a los 361,9 millones de euros de beneficio de 2001. Los malos resultados se debieron, principalmente, a las elevadas amortizaciones sobre acciones y participaciones por su pésima marcha en las Bolsas. Los ingresos por primas aumentaron un 3,5%, hasta 11.600 millones.

Una nueva operación, un nuevo jefe

En la noche del martes en EE UU, las fuentes de Bloomberg confirmaban la operación que ayer anunciaba. Para Wachovia, la verdadera noticia oficial del día era, sin embargo, la retirada de la presidencia del L. M. Bud Baker. ¿Las razones? Se da por completada la fusión con First Union, una entidad que pagó 13.400 millones de dólares de la época por Wachovia y presentó batalla durante todo el verano de 2001 a la oferta no solicitada de compra de Sun Trust, una entidad de Atlanta. Baker, de 60 años, dijo que cubriría el puesto hasta que dejara bien atada una fusión que le obligó a replantearse los términos económicos de su gratificación por la operación. Y acabada una, comienza otra. Esta vez será Ken Thompson, el que fuera presidente de First Union, quien liderará el trabajo de conducirla con éxito tras la salida de Baker. Actualmente, Thompson era el consejero delegado y estaba en el día a día de la empresa desde la fusión efectiva. Wachovia ganó en el último trimestre 891 millones de dólares, un 22% más.