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Los §sabios§ alemanes plantean dejar más déficit a los países con deuda baja

La disciplina fiscal es la mejor receta ante tiempos de incertidumbre. Ante esta máxima, no se debería suavizar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, tal y como pretenden algunos políticos europeos, aprovechando los vientos de guerra. Es una de las conclusiones que se infieren del Informe Cesifo, elaborado por dos de los institutos de coyuntura alemanes más prestigiosos, el Instituto IFO de investigación económica y el Centro de Estudios Económicos de la Universidad de Múnich (CES).

El informe, que fue presentado ayer en España por la Fundación BBVA, se muestra muy crítico con las recientes propuestas de la Comisión Europea para flexibilizar las reglas fiscales de la UE, a través de una 'reinterpretación' del Pacto de Estabilidad, teniendo en cuenta el ciclo económico de cada país.

Los institutos alemanes creen que las propuestas de la Comisión son 'insuficientes y potencialmente perjudiciales, incluyen decisiones discrecionales que suponen un 'serio riesgo para la credibilidad del pacto', e inducir a una pérdida de disciplina.

Los institutos apuestan por reformas más profundas de las reglas fiscales, que implicarían, en la práctica, una modificación del Tratado de Maastricht. Una de las propuestas es vincular el déficit presupuestario máximo permitido con el nivel de endeudamiento de cada país, en vez de aplicar un mismo límite (3% del PIB) para todos los Estados. Ello se podría aplicar (propuesta 1) dejando que los países con menor deuda puedan dedicar partidas del presupuesto a estabilizar sus economías (política fiscal expansiva), sin que estos fondos los contabilice Bruselas para el cálculo del déficit excesivo (3% del PIB).

Otra posibilidad (propuesta 2) pasaría por dejar el límite del 3% de déficit como un techo genérico, a aplicar con carácter general, pero adaptándolo al nivel de endeudamiento de cada país. Los expertos proponen que Estados con un elevado ratio de deuda (Italia, por ejemplo, con un ratio sobre PIB que supera el 100%) se les exija un déficit máximo inferior al 3%. En el caso de Italia, este debería estar cercano al 0,5% del PIB.

En cambio, otros países poco endeudados, como Luxemburgo, podrían ampliar su límite de déficit hasta el 5%. España, con un endeudamiento medio dentro de la UE (se encuentra próximo al 55%) podría elevar su déficit máximo permitido al 3,5% del PIB, medio punto más que la referencia actual. 'Con esta reforma se adaptaría mejor el Pacto de Estabilidad a las etapas de recesión. Además, incentivaría a los Gobiernos a reducir sus niveles de deuda, ya que con ello podrían incurrir en un mayor déficit fiscal', matiza Xavier Vives, profesor del Insead y uno de los nueve académicos responsables del estudio.

Del Ecofin a los tribunales

Los institutos proponen también que las sanciones por sobrepasar los límites de déficit no se dejen en manos de políticos como ocurre ahora con el Consejo de Ministros de Economía y Finanzas (Ecofin). Esta competencia debería trasladarse a órganos imparciales de ámbito jurídico como el Tribunal de Justicia Europeo.

También abogan por la creación de 'comités de política fiscal', a escala nacional, formados por expertos en la materia que sirvan de supervisores en cada uno de los Estados, aunque sin carácter vinculante.

Otra vía perversa, que ataca la disciplina fiscal, según los institutos, es la llamada regla de oro, por la que ahora se permite a los Gobiernos endeudarse para invertir, sin ser computado como déficit. En su opinión, esta regla permite la reclasificación masiva del gasto corriente, transformándolo en inversión y generando, con ello, déficit que aflorarán en el futuro.

Otras de las recetas de política económica, pasa por la revisión por parte del BCE de su estrategia de política monetaria, elevando al alza el objetivo de inflación para la zona, 'que pasaría del 2% al 2,5%'. Según los autores, ello permitiría al BCE disponer de un mayor margen para bajar tipos de interés, evitaría tendencias deflacionistas como ocurre ahora con Alemania. También daría mayor margen para reducir el nivel de precios sin tener que acudir a rebajas nominales en los salarios.

En el informe se incorporan las previsiones para el año presente. Cesifo estima que la Unión Europea elevará ligeramente su crecimiento este año hasta un 1,4%, frente al 0,8% de 2002, siempre y cuando no haya guerra con Irak o ésta tenga un desenlace breve (uno o dos meses). No obstante, prevé que el desempleo aumente hasta el 8,5% de la población activa.

Si se alargara el escenario bélico, el crecimiento menguaría, no descartándose una pequeña recesión.

Menos impuestos para evitar la fuga de cerebros

El Informe Cesifo presta atención también a la migración de obra muy cualificada desde Europa hacia Estados Unidos, lo que tradicionalmente se ha considerado 'fuga de cerebros'. 'El clima institucional europeo perjudica a las personas altamente cualificadas', reconoció ayer John Kay, profesor de la Universidad de Oxford, uno de los nueve expertos que ha elaborado el documento, avalado por los dos institutos alemanes de coyuntura. Para evitar la expatriación de talentos excepcionales, en el informe se proponen algunas fórmulas. Una de ellas es la reducción de la presión fiscal (pago de impuestos) para este colectivo y la proliferación de premios que reconozcan sus méritos, a menudo no reconocidos como se debe. Otra vía a potenciar es la creación de centros de excelencia y de alta tecnología, una senda por la que Estados Unidos lleva mucha ventaja al Viejo Continente. En esta línea, el catedrático Vicente Salas, del comité asesor de la Fundación BBVA, propuso ayer un mayor impulso a las escuelas de negocio y de especialización, en donde se forman buena parte de los grandes talentos. Otra alternativa es la potenciación de la movilidad del derecho a pensión. La fórmula favorecería a los trabajadores altamente cualificados, que tienden a ser más móviles que otras categorías de trabajadores. Muchas veces el cambio de trabajo se debe a la búsqueda de condiciones que aseguren el futuro una vez que estos profesionales se han jubilado.