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Barclays gana un 11,6% más en 2002 y sigue empeñado en comprar un banco

El grupo Barclays España aumentó su beneficio neto un 11,6% durante el pasado ejercicio, gracias principalmente al fuerte impulso de su negocio hipotecario, según explicaron hoy sus responsables, que insistieron en que la entidad mantiene su interés en la compra de un banco mediano.

"No estamos dispuestos a pagar cualquier precio", ni existen compromisos firmados, aunque la decisión estratégica está tomada, dijo en rueda de prensa el responsable del grupo en España, Jacobo González-Robatto, quien precisó que el objetivo de Barclays a largo plazo es convertirse en la cuarta entidad bancaria española.

El beneficio de este grupo financiero se situó en 2002 en los 36,2 millones de euros, frente a los 32,4 millones de 2001, aunque la partida más destacada de su balance fue la de los créditos hipotecarios, que se elevaron hasta los 3.577 millones de euros, un 136,38% más que en 2001.

Para compensar este aumento del crédito, que englobando todos los conceptos alcanza los 7.155 millones (un 38,33% más), Barclays ha optado por la titulización de activos, que en 2002 ha sido por valor de casi 1.300 millones y que en 2003 ascenderá a más de 1.500 millones de euros. Los recursos de clientes en balance aumentaron en un 4,10%, hasta 2.811 millones de euros, mientras que el total de recursos cayó ligeramente, un 0,62%, y se situó en los 8.407 millones de euros.

El éxito de la "Hipoteca Remunerada", producto estrella de Barclays, ha cimentado la cuenta de resultados del grupo y ha permitido que se incremente en un 9,01% el número neto de clientes, hasta totalizar unos 190.000 al término del 2002. Este producto ha permitido al banco hacerse con un 4% de todas las nuevas hipotecas que se formalizan en España, dijo González-Robatto, quien señaló que para el 2003 se espera una ralentización del sector inmobiliario y será difícil superar ese porcentaje.

No obstante, el banco seguirá con una "fuerte" campaña de publicidad sobre sus hipotecas, con un coste de unos seis millones de euros anuales, para aumentar el conocimiento y la "notoriedad" del banco, de forma que sus productos sean más visibles para los clientes.