Deuda

El FMI advierte que América Latina sigue vulnerable a las crisis

La profunda reforma económica vivida por los países latinoamericanos durante la década pasada ha tenido importantes éxitos, pero 'no debe mirarse la región como un todo' a la hora de hacer balance, según Singh. 'Varios países pudieron fortalecer sus políticas y mantener el crecimiento, mientras que otros se mostraron más proclives a crisis recurrentes', explica este alto funcionario del Fondo, de origen indio, que ocupó importantes responsabilidades en el organismo en la zona Asia-Pacífico durante la crisis de 1997.

En el curso de una entrevista con IMF Survey, una publicación oficial de la entidad, Singh desliza una autocrítica subyacente sobre la orientación de la entidad crediticia en la crisis de Argentina. 'Una lección que ha aprendido el FMI es que, en nuestra política de recomendaciones, necesitamos prestar más atención a la sostenibilidad' de las políticas económicas, afirma. Al respecto, se refiere también a una mejor coordinación con el Banco Mundial y con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y a la importancia del consenso político para alcanzar metas económicas.

De cara al futuro, Singh se muestra optimista. Pero al ser consultado sobre si 'lo peor (de la crisis) ha pasado', el directivo del FMI responde que 'es difícil decirlo', ya que 'muchos países continúan siendo vulnerables por su alta deuda, la dolarización, el bajo crecimiento y la gran desigualdad de ingresos'. Aunque establece diferencias entre los países, colocando a Brasil, a Perú y Colombia, como ejemplos positivos en el avance de planes sostenibles, Singh afirma que hay puntos comunes para las economías de toda la región.

Entre ellos destaca la cuestión social. En este sentido, niega cualquier posibilidad de 'tener una economía sostenible sin sostenibilidad social', lo cual significa un importante viraje, al menos retórico, respecto de la tradicional política del organismo que ha puesto el acento en el equilibrio fiscal.

Al referirse al acuerdo provisional firmado el mes pasado con Argentina, el director regional lo defiende y explica que el largo tiempo que duraron las negociaciones se debió a la 'profundidad de la crisis' y la dificultad para alcanzar un consenso político en ese país.