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Automóviles

Fresco ofrece liberar a General Motors de la obligación de comprar Fiat Auto

Para hoy está previsto un encuentro en Nueva York entre Fresco y su consejero delegado, Alessandro Barberis, con la cúpula de GM, encabezada por Rick Wagoner. Precisamente, Fresco y Wagoner negociaron hace dos años una alianza que el fabricante italiano trata de renegociar bajo la presión de la banca y del Gobierno de Silvio Berlusconi, interesado en asegurar el control italiano del primer grupo privado del país.

Fuentes del grupo de Turín señalaron que GM sería invitada a participar en una recapitalización de Fiat Auto, la filial de automóviles en que ahora tiene un 20%. La prensa italiana espera una ampliación de capital de unos 3.000 millones de euros. A cambio, General Motors se liberaría de la obligación de adquirir la totalidad de la división automovilística en 2004, como estaba previsto.

Sin embargo, se mantendría la alianza en lo que se refiere a cooperación industrial, incluidas plataformas productivas comunes y filiales compartidas entre Fiat y Opel (filial de GM), además de la compra conjunta de componentes.

Sin embargo, la revista italiana Panorama informó de que el consejo de General Motors pretende restar poder de decisión a Wagoner en sus conversaciones con Fiat. Según esta publicación, Wagoner ha dejado ya muy claro que cualquier nueva inversión en Fiat 'se hará a cambio de otros activos'. Fresco ha convocado a 120 directivos del grupo Fiat para este domingo, cuando regresará de EE UU.

La recapitalización de Fiat Auto, que entre enero y septiembre de 2002 perdió 1.200 millones de euros, se producirá con toda probabilidad después de una segregación de esta unidad, presente en otros sectores. En la nueva Fiat Auto podría integrarse el productor de camiones Iveco y la aseguradora Toro. La segregación, propuesta por la banca acreedora que acudió al rescate de Fiat el pasado mayo, podría ser estudiada por el consejo de administración del día 27, lo que podría coincidir con una huelga general en la industria de automoción.

Mutismo bancario

Los cuatro bancos acreedores de Fiat -Intesa, Capitalia, Sanpaolo IMI y Unicredito- se reunieron ayer para discutir el futuro del grupo Fiat, como continuación de los contactos de la semana pasada. Su poder de decisión es elevado, ya que el préstamo de 3.000 millones de euros dado en julio de 2002 al grupo controlado por la familia Agnelli es canjeable por un 30% del capital. Al término de la reunión las entidades bancarias no dieron detalles.

Entretanto, uno de los candidatos a dirigir el reflotamiento de Fiat, el empresario Roberto Colaninno, presidente de Omniainvest, entregó ayer en la sede de Fiat un documento con propuestas para sanear Fiat.

El plan, esperado con expectación, resultó menos concreto de lo previsto: no apunta cifras ni se refiere a la posible escisión de la división de automóviles.

Colaninno, ex presidente de Telecom Italia, había avanzado que movilizaría recursos por valor de hasta 8.000 millones de euros, de los que él pondría una parte.

El empresario había reclamado anteriormente todo el poder ejecutivo de la compañía, con el argumento de que es el único que aporta dinero de su bolsillo, pero ayer se mostró más conciliador y dijo que su plan 'presupone un acuerdo' con los actuales accionistas.

Un viejo conocido de Colaninno, Emilio Gnutti -juntos concretaron la entrada en 1999 de Olivetti en Telecom Italia-, que además es socio del primer ministro Silvio Berlusconi, también se ofrece a participar en la reestructuración de Fiat. El empresario ha ofrecido 500 millones de euros a cambio de una participación minoritaria, lo que respetaría el poder de los Agnelli dentro del grupo.

Iveco pide calma y mantiene la producción en Madrid

El fabricante de camiones Iveco está a salvo de la crisis del grupo Fiat, declaró en Madrid su consejero delegado, el francés Michel de Lambert. 'Somos independientes y no hay razones para la preocupación', dijo De Lambert, quien confirmó que la compañía mantiene todos sus planes productivos, incluidos los de la fábrica madrileña, que emplea a 2.000 personas. La planta de la histórica Pegaso, en las afueras de la capital española, montó el pasado año 14.500 vehículos industriales, un 2% menos que en 2001. Según el consejero delegado de la filial española, Piero Bondesan, el ritmo de montaje se aceleró en el segundo semestre, al comprobarse que las previsiones iniciales se quedaron cortas.Hace justo un año se empezó a montar en Madrid el Stralis -premiado ayer como Camión del Año en Europa-, mientras que en otoño se incorporaron las actividades de montaje de vehículos de recogida de basuras que hacía Seddon & Atkinson, desaparecida filial británica del grupo, víctima de los altos costes productivos en el Reino Unido. Para 2003 la previsión es repetir una cifra similar de vehículos ensamblados en Madrid. De Lambert admitió que espera un 'pequeño descenso' en la producción global del grupo. Entre enero y septiembre de 2002, Iveco facturó 6.698 millones de euros, un 7% más que el año anterior, y tuvo un beneficio operativo de 63 millones, un 66% menos.

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