América Latina

La mediación internacional se vuelca con Caracas

El acto de investidura del nuevo presidente ecuatoriano, Lucio Gutiérrez, congregaba el pasado miércoles en Quito a numerosos líderes iberoamericanos y se convertía en el marco de una cumbre informal para debatir un plan que facilite una solución al conflicto venezolano.

Esta reunión ha marcado el inicio de una participación internacional más activa en el conflicto del país andino, con el fin de ayudar al mediador de la Organización de Estados Americanos, César Gaviria, a encontrar una solución a la crisis.

El encuentro se produce de manera casi simultánea a otras dos iniciativas internacionales para mediar en el conflicto, la del secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, que ayer tenía previsto entrevistarse con Chávez en Nueva York, aprovechando la visita del mandatario venezolano para transferir la presidencia del Grupo de los 77 a Marruecos y la del ex presidente estadounidense, Jimmy Carter, que, a partir del próximo lunes, tiene previsto entrevistarse con César Gaviria para conocer los avances en las negociaciones.

Un grupo de países ha decidido apoyar la iniciativa brasileña de aumentar los esfuerzos de la diplomacia en la resolución de la crisis venezolana

En la reunión de Quito se definían los países que conformarán el que por el momento se ha denominado Grupo de Países Amigos de Venezuela y que, como hacía público ayer el secretario general de la OEA, estará formado por los Gobiernos de Estados Unidos, México, Brasil, Chile, España y Portugal.

La oposición venezolana consigue de este modo incluir en este grupo a cuatro de los seis países que había propuesto. Brasil, país que ha impulsado la creación de este grupo, consigue ser incluido en el mismo, a pesar de las críticas recibidas por parte de la oposición venezolana, que argumentaba la vecindad de este país con Venezuela como posible fuente de conflicto en la mediación.

Estados Unidos, por su parte, que inicialmente no había mostrado interés en participar en esta iniciativa, ha decidido finalmente adherirse a la misma, a la vista del protagonismo que puede tomar en la resolución de la crisis venezolana.

En los próximos días comenzarán a definirse las primeras reuniones del grupo, y se espera que las mismas logren, al menos, dinamizar el fin del conflicto venezolano que mantiene al país dividido y paralizado.

México cambia la tendencia

La evolución de la divisa mexicana en las últimas crisis regionales (Brasil 1999 y Argentina 2002) viene a confirmar el hecho de que su economía se ha desvinculado fuertemente del denominado efecto contagio. De hecho, desde 1999, mientras los repetidos episodios de crisis en la América Latina generaron depreciaciones en la mayoría de las divisas regionales, el peso mexicano se reafirmó como una de las monedas más fuertes del globo. Durante el periodo 1999-2001 la divisa azteca se apreció un 7,5% frente a un dólar que a su vez se revalorizaba de forma importante ante las principales divisas de los países industrializados.En 2002, si bien la divisa mexicana revirtió su movimiento apreciador de los años anteriores, tal como sucedió con las principales divisas de la región, su pérdida de valor estuvo más relacionada con las dificultades que enfrentaba la economía de EE UU que a la creciente aversión al riesgo 'latino' por los inversores. En los primeros compases de 2003 este comportamiento independiente frente al resto de la región se ha vuelto a manifestar. El peso mexicano ha sido la única divisa latinoamericana que no se ha beneficiado por la paulatina dilución de la incertidumbre política en Brasil. La divisa azteca acumula desde noviembre pasado una depreciación cercana al 3%, periodo en el cual la moneda brasileña ha ganado un 9% en su cruce con el dólar. Y es que sobre esta divisa ha pesado nuevamente más la persistencia del clima de incertidumbre generado por una posible guerra en Irak y las dudas sobre la recuperación estadounidense que los factores regionales.

El peso argentino toca máximos desde mayo de 2002

Las expectativas de que Argentina cierre un acuerdo con el FMI han impulsado a la cotización del peso hasta las 3,25 unidades por dólar, su nivel más alto desde mayo de 2002. Por el contrario, el real interrumpe la senda apreciadora de las últimas semanas y se estanca en las 3,3 unidades por dólar. La pérdida de impulso de la divisa carioca se produjo a mitad de semana, cuando la Corte Suprema de ese país puso en duda la constitucionalidad de la reforma de la Seguridad Social propuesta por el Ejecutivo.