Los analistas confían en las aerolíneas pese a la suspensión de pagos de United
El anuncio de suspensión de pagos de UAL, matriz de United Airlines, ha sido el mayor de la industria aérea hasta la fecha, aunque no parece que sorprendiera a los expertos. Puede que sea precisamente por la ausencia del efecto sorpresa que la cotización del resto de compañías del sector prácticamente no se ha visto alterado por este anuncio.
No obstante, existen argumentos de mayor peso que explican por qué el mercado casi ni se ha inmutado. En primer lugar, las mayoría de analistas descarta que la aerolínea acabe en la quiebra. 'La posibilidad de que UAL acabe pidiendo el Chapter 7 (figura que en la legislación mercantil estadounidense significa la quiebra y la liquidación de los activos de la compañía) es cero', señala el analista de Merrill Lynch Michael Linenberg en un informe.
No tan categóricos, pero igual de confiados acerca del futuro de la compañía estadounidense se mostraron los analistas de Standard & Poor's, quienes en una nota posterior al anuncio de United señalaban que la compañía terminará reorganizando su negocio.
Los expertos de Lehman Brothers apuntaban recientemente en una nota que la incertidumbre inicial que supone que un gigante de la industria esté en apuros terminará siendo beneficiosa para el resto del sector. Así, señalaban que el proceso de reestructuración que debe ahora llevar a cabo United forzará a sus rivales a acelerar sus propios planes de mejora del negocio. 'La dolorosa reestructuración sienta las bases para que la industria obtenga mejoras significativas en las ganancias y en las cotizaciones durante un largo periodo de tiempo', indicaban estos expertos.
Muy similar es la teoría de Michael Linenberg, de Merrill, quien considera que las otras aerolíneas utilizarán a United como un ejemplo de lo que puede ocurrir si no consiguen reducir sus costes.
Entre las mayores dificultades del sector figuran los altos costes salariales y la sobrecapacidad. Los analistas de Salomon se acercaban mucho a la postura de Merrill y señalaban el lunes en una nota que la situación de United da fuerza al resto de compañías para negociar los salarios a la baja. Tampoco temen en Salomon que el esfuerzo de United por mantener a flote la compañía provoque una guerra de precios que amenace las cuentas de otras compañías. 'El riesgo de caídas en los ingresos agregados del sector quedará superado por la reducción de capacidad y la presión a la baja de los costes', apuntan.
Se da por descontado que el proceso de reestructuración que debe emprender United Airlines implique el cierre de rutas, que dejarán el camino abierto a otras compañías. Los expertos de Merrill creen que las más beneficiadas serán aerolíneas de vuelos baratos, como JetBlue o SouthWest. Asimismo, Merrill Lynch sostiene que el consiguiente descenso de oferta beneficiará a los competidores más directos de United, como American y Northwest.
El escenario futuro parece de todo menos malo. Según apuntaban ayer los analistas de Credit Suisse First Boston CSFB), el riesgo de una guerra en Irak está ya descontado. Estos expertos auguran un retorno a la rentabilidad en 2003 para el conjunto del sector a nivel mundial.
Entre las compañías preferidas de CSFB figura British Airways, que a partir del 20 de diciembre volverá a formar parte del Footsie, a la que otorga un potencial alcista del 26%. Estos mismos expertos mejoraron a finales de la semana pasada la recomendación sobre Iberia de neutral a mejor que el mercado, con un precio objetivo de dos euros (ayer cerró en 1,6 euros).