Informe

La OCDE ve posible que Europa y Japón aumenten su productividad entre un 2 y un 6%

Una gran parte de Europa occidental y Japón podrían aumentar sus niveles de productividad del 2 al 6% si alinearan su reglamentación en los mercados de productos con las de los países "con el entorno más favorable a la competencia", según ha afirmado hoy la OCDE en un comunicado.

Según las conclusiones de un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) "un mayor crecimiento de los mercados de productos no es sólo favorable al consumidor, sino que puede estimular también la productividad y el empleo". Los autores del estudio han explicado que las reformas de las empresas llevadas a cabo entre finales de los años 70 y finales de los 90, por ejemplo en el sector de las telecomunicaciones, supuso un incremento medio del 1,5% de la tasa de empleo en los países de la organización y hasta del 2,5% en las economías donde se aplicaron "con más vigor las políticas favorables a la competencia".

"El mismo potencial de progresión de la tasa de empleo existe hoy en los países con un mercado estrictamente reglamentado", indicaron. Reconocieron que a pesar de los efectos positivos aludidos, la inclusión de elementos de competencia suponen "un riesgo de pérdida de empleo y de disminución de salario para los empleados de las ramas de actividad directamente afectadas", y "estos efectos constituyen a menudo un obstáculo político importante para las reformas".

Por eso, "es fundamental que los asalariados que pierdan su empleo por la intensificación de la competencia encuentren otro lo más rápidamente posible", señaló la OCDE. La organización indicó igualmente que los países con la reglamentación más restrictiva en los mercados de productos son también "generalmente" aquellos en los que el mercado de trabajo está más reglamentado.

Australia

Por su parte, el secretario general de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), Donald Johnston, ha alertado al gobierno australiano de que no ponga su relación con EEUU por encima del objetivo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de lograr una liberalización global.

El pasado noviembre, Australia y EEUU iniciaron las negociaciones para la firma de un tratado de libre comercio, considerado por Camberra como la iniciativa nacional más significativa desde la firma de la alianza defensiva ANZUS en 1951.