Crisis

Fuerte rechazo de la patronal y la oposición a las reformas de Schröder

La oposición, la patronal y el Gobierno alemanes pusieron ayer de manifiesto sus diferencias respecto a las recetas para sacar al país de sus problemas estructurales, con motivo de la asamblea anual de la Confederación de Patronales (BDA). El ministro de Economía y Trabajo, Wolfgang Clement, recibió los reproches del presidente de la BDA, Dieter Hundt, y de la jefa de la oposición cristianodemócrata, Angela Merkel, quienes le acusaron de tener demasiado en cuenta los intereses sindicales y no acometer reformas en profundidad.

Tal y como recordó Hundt al inaugurar la asamblea, 'la situación es muy seria, Alemania se encuentra en el bache económico más grave de los últimos 20 años, le espera la mayor ola de insolvencias de la posguerra y en invierno el paro superará previsiblemente los 4,3 millones'. En su discurso ante los 700 invitados que acudieron al congreso en Berlín, Hundt se centró sobre todo en las reformas del mercado de trabajo presentadas por el Gobierno, que calificó de 'inconsecuentes y contradictorias'. 'Estamos profundamente decepcionados con lo que se aprobó el pasado viernes en el Parlamento', dijo el presidente de la BDA, quien acusó al Ejecutivo de haber asumido las propuestas sindicales. El líder de los empresarios arremetió contra el plan de pagar a los desempleados que acepten una oferta de trabajo a tiempo limitado el mismo salario que recibe la plantilla de las empresas que los contratan. En principio estaba previsto que la equiparación se produjera tras el primer año, pero finalmente el Gobierno atendió las reclamaciones sindicales.

A las críticas recibidas por subir algunos impuestos y eliminar privilegios fiscales, Clement replicó que también él hubiera preferido seguir rebajando la presión fiscal. 'Sin embargo, no veo la posibilidad de bajar los impuestos en un momento en el que lo primordial es ajustarse al Pacto de Estabilidad', añadió. Merkel sostuvo que el único método para estimular el crecimiento es bajar los impuestos y reducir el coste del trabajo.