Conservas Ubago crea una filial de ahumados en Málaga
Ahumados Ubago Denmark es el nombre elegido para la nueva sociedad, de la que Conservas Ubago controla más del 25% del capital, mientras que el resto está en manos, entre otros, de la sociedad Anissa Nekor.
Las previsiones de la empresa pasan por invertir en una primera fase cinco millones de euros para poner en marcha la planta de ahumados en el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), ubicado en Málaga.
La instalación de una empresa de ahumados en la tecnópolis responde a la vocación del parque de albergar empresas de economía tradicional que destaquen por su vocación innovadora. Además, desde la dirección del PTA se reseña el carácter altamente tecnológico que presentan los procesos de producción de Ahumados Ubago.
La firma ha comprado una parcela en la que edifica una fábrica de 4.000 metros cuadrados que se espera que empiece a funcionar el próximo mes de junio.
La intención es entrar en el campo de los ahumados, pero no sólo con el clásico salmón, sino también con otras variedades como la trucha, la palometa, bacalao, atún y las anchoas.
Marca
Aunque Ahumados Ubago Denmark comienza su actividad de cero, lo cierto es que cuenta con la experiencia, conocimiento de la marca y bagaje de Conservas Ubago, una sociedad creada en 1950 por la familia Martínez de ubago que actualmente factura en torno a 25 millones de euros y es líder nacional en la comercialización de productos como la melva, caballa o langostillo.
Aunque la familia Martínez de Ubago está unida a los orígenes de la conservera, ésta estuvo en manos de la sociedad de cartera Dinamia hasta septiembre de 1999, fecha en la que fue adquirida por el equipo directivo (management buy out), entre los que se halla Eugenio Martínez de Ubago, miembro de la familia fundadora.
Además de conocer con exactitud los pormenores del sector del pescado, Martínez Ubago también es un nombre con larga experiencia en el segmento del ahumado.
No en vano esta familia rescató de la quiebra en los años ochenta a la empresa Vensy, a través de la que se encargó de popularizar el salmón ahumado en una etapa en que este producto era un perfecto desconocido en las cocinas españolas y se empleaba con carácter casi exclusivo en hostelería.
Vensy, que también estuvo participada por Dinamia, pasó a finales de 2000 a manos del grupo Laberye, líder francés en la producción y comercialización de salmón ahumado.