Ir al contenido
_
_
_
_
Comercio

India, China y Japón luchan por el control sobre el sureste asiático

En juego se encuentra el futuro comercio del Este de Asia y la hegemonía entre Japón, actual potencia, y la naciente China pero también un equilibrio estratégico en la zona del que EE UU no quiere estar ausente. Como prueba, el lanzamiento de la Iniciativa Empresa-Asean por el presidente George Bush en el Foro Económico del Asia Pacífico a principios de mes.

El interés de China en formar con Asean un ambicioso bloque comercial con un PIB de dos billones de dólares, que suprima barreras al comercio de un mercado de 1.700 millones de personas, hizo sonar la alarma en Japón y Corea del Sur, que también desea ampliar sus vínculos con la región.

Los países de la Asean (Birmania, Brunei, Camboya, Indonesia, Filipinas, Laos, Malasia, Tailandia, Singapur y Vietnam) se dejan cortejar, con la esperanza de acabar en una década con su dependencia de Estados Unidos.

El próximo día 30 entra en vigor el primer acuerdo de libre comercio firmado por Tokio, que es con Singapur, que suprime el 99% de los actuales aranceles y ahorrará 200 millones de dólares en cinco años.

Este acuerdo servirá de modelo a la Asociación Económica Amplia (CEP, en ingles) acordada la semana pasada entre Asean y Japón, donde Tokio ha incluido la tecnología de la información y servicios financieros.

Decidido a no dejarse marginar por China en el sureste asiático, donde siempre estuvo presente y es donante nato, Tokio considera que la CEP hará de la región un motor mundial, con un tercio de la población, el 20% del comercio y un PIB de cinco billones de dólares. Afirma que como complemento de las reglas multilaterales de la Organización de Libre Comercio (OMC), le ayudará también a salir del estancamiento. El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, negó verse forzado por China, que 'no es ni competidor ni amenaza'. El acuerdo, dijo, es fruto del espíritu de cooperación cultivado por Japón durante años.

Según fuentes niponas, China también propuso a Japón y Corea del Sur la semana pasada un tratado liberalizador, oferta que acordaron estudiar.

La apertura china, la crisis asiática, la inestabilidad y el cambio de papeles como receptor de la inversión han modificado las complejas relaciones China- Asean, fundada en 1967 frente al gigante comunista. La nueva etapa será negociar desde 2003, con un primer recorte de aranceles a 600 productos agrícolas. Pero el escepticismo nace de la exclusión china del arroz y el aceite de palma, exportaciones principales.

Está por ver, dice el economista indonesio Hadi Soesantro, si habrá resultados tangibles o será 'acordar para aceptar'. Pero, añade, no había opción. En esta primera cumbre Asean-India el primer ministro Atal Bihari Vajpayee acordó una Zona Regional de Comercio e Inversión con 1.500 millones de consumidores y una economía combinada de 1,7 billones de dólares. También Australia, que negocia con Singapur, solicitó ir a futuras citas.

La región logra, así, despertar un interés dormido desde 1997, pero hay que mantenerlo, dice el primer ministro singapurés, Goh Chok Tong, que comparte con su colega tailandés, Thaskin Shinawatra, la visión de una comunidad económica de 500 millones de personas similar a la UE de los sesenta.

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_