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Coyuntura

La actividad industrial de Europa está en recesión desde finales de 2000

La pasada semana se dieron a conocer los últimos datos de actividad industrial referidos a Alemania, Francia y España y las cifras no invitan al optimismo.

En Alemania, llamada a desempeñar su clásico papel de locomotora de la economía europea, la producción industrial se redujo un 1,2% en septiembre respecto al mes anterior, y un 0,9% respecto al mismo mes de 2001, según los datos provisionales con correcciones estacionales difundidos por Economía.

Además, la cartera de pedidos también registró en dicho mes una disminución del 2,5% sobre agosto, siendo las regiones del este, con un descenso del 8,9%, las más castigadas por el deterioro de la actividad. Alemania mantiene tasas negativas de su producción industrial desde mediados de 2001, año que finalizó con un escueto avance del 0,6%. Pero las caídas han sido más fuertes que en el resto de la UE, y los niveles de confianza son más pesimistas que en el resto de los países.

En Francia se hizo pública también la encuesta industrial correspondiente al tercer trimestre, sobre la que el organismo nacional de Estadística puso de manifiesto que continuó la degradación de la actividad y resaltó además que lo más preocupante es que la opinión de las empresas encuestadas no deja entrever signos de mejora de cara al último trimestre de este año.

Los industriales consideran, según las encuestas de coyuntura, que la demanda global y, en especial, la procedente del extranjero continuaron desacelerándose en el tercer trimestre. Una prueba más de ese deterioro es el nuevo descenso que protagonizó la utilización de la capacidad productiva, que se situó 0,7 puntos por debajo de su capacidad media a largo plazo. Francia comenzó la crisis industrial un trimestre después que Alemania, aunque también finalizó el pasado año con un exiguo aumento de su actividad del 0,8%.

Menor desaceleración

Por su parte, en Italia, Reino Unido y España la desaceleración de la actividad industrial se produjo bastantes meses antes, ya que las tres potencias finalizaron 2001 con aumentos negativas.

En Italia, el índice de producción industrial (IPI) se contrajo un 1,0%; en el Reino Unido, un significativo 2,1%, y en España protagonizó una disminución del 1,3%.

Si se analiza el comportamiento que ha registrado la actividad mes a mes desde la segunda mitad del pasado año, apenas se vislumbra para todos los países estudiados que la desaceleración de la actividad pueda estar tocando fondo. Así, en Alemania los retrocesos en la actividad comenzaron este ejercicio a un ritmo del -4%, mientras en septiembre cerraron con una caída por debajo de la unidad. Francia registró el mayor descenso, del 2,4% en diciembre de 2001, mientras en agosto pasado la actividad se contrajo un modesto 1,1% (en septiembre aún no se han publicado las cifras oficiales). Italia sufrió en noviembre de 2001 un fuerte descenso del 5,8% en la actividad, mientras el último dato disponible de agosto cifra en el 1,6% la caída de la producción respecto al mismo mes del año anterior. También en el Reino Unido parece haberse suavizado progresivamente la crisis de su industria desde finales de 2000, aunque todavía en septiembre mantuvo un -2,5%.

España se recupera

Sólo España parece haber invertido por completo el ciclo, según los datos de septiembre. La producción aumentó dicho mes un 0,2% sobre idéntico periodo de 2001, aunque continúa acumulando en los nueve primeros meses del año un descenso medio del 0,5%. Fuentes cercanas al Gobierno han indicado que tomando los datos del tercer trimestre y comparados en tasa anual se produce el primer incremento desde el último trimestre de 2000, lo que podría ser el fin de la desaceleración. Así, el índice global de la zona euro mantiene un crecimiento negativo del 0,8% en agosto, mientras el de la Unión asciende al -1,4%, por el mayor peso que tiene el Reino Unido.

Pero si preocupantes son los datos de la producción, no lo son menos los que reflejan los indicadores del clima económico. El último publicado para la Unión Monetaria se situó en 98,9 puntos, el nivel más bajo desde 1996, cuando cayó a 96,6. Esta variable no hace sino medir las expectativas de las empresas, impresiones decisivas para tomar la decisión de realizar futuras inversiones.

La construcción de viviendas comienza a debilitarse en España

Después de tres años de continuos récords de construcción de nuevas viviendas, al superar la barrera de las 500.000 casas en cada ejercicio, en la actualidad parece haberse invertido suavemente la tendencia, aunque 2002 todavía finalizará con un fuerte ritmo en la actividad.Según las cifras de la última encuesta de coyuntura de la construcción correspondiente a octubre, el nivel de producción general continúa manteniendo tasas de crecimiento positivas (el mes pasado mejoró un 14%), no en vano sigue siendo el principal sector que sustenta el avance del producto interior bruto (PIB) en España, según la percepción que tienen los encuestados. No obstante, cuando se analiza la actividad constructora por subsectores comienza a haber un claro relevo en el protagonismo que ha sustentado en los últimos años la edificación de viviendas, frente a la obra civil. Las cifras de licitación oficial también demuestran este cambio de tendencia. En los nueve primeros meses del año la contratación de obras de edificación de inmuebles para uso residencial acumula una caída media del 20,9%, mientras la licitación de obra civil en carreteras y aeropuertos registra un aumento del 21%. De hecho, el número de visados de obra nueva en número de viviendas protagonizó un descenso del 2,7% en el primer semestre de este año sobre idéntico periodo del año anterior, mientras el volumen de pisos terminados cae un moderado 0,9%, según las cifras de los colegios de aparejadores y arquitectos técnicos.

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