Coyuntura Europea

La UE dice que la ampliación no dañará las cuentas públicas

Este dato fue esgrimido ayer por la presidencia danesa para intentar convencer a los Quince, en vísperas de la cumbre europea que comienza mañana en Bruselas, de que el coste de la ampliación al Este será mínimo y pedirles que tengan 'sentido de la proporción'.

La factura de la ampliación que los líderes europeos deberán acordar en el Consejo Europeo que comenzará hoy 'no hará explotar' los Presupuestos de los Estados miembros y el Pacto de Estabilidad, aseguraron fuentes de la presidencia danesa.

El mecanismo de compensación a los candidatos que los líderes de la UE deberán acordar sólo costará un euro a los actuales ciudadanos de la Unión durante un periodo de tres años (2004-2006), indicaron las fuentes.

O lo que es lo mismo, 'cuando hablamos de un sistema de compensación como el que propone la Comisión Europea para garantizar a los candidatos que en 2004 no reciban menos que en 2003, el coste para la Unión Europea sería de tres euros por ciudadano comunitario para un periodo de tres años', recalcaron.

Para ilustrar que la factura no será tan cara como para hacer peligrar el histórico proceso de ampliación, las fuentes recordaron que el Presupuesto de la Unión no llega ni al 2% de los Presupuestos de todos los Estados de la UE.

'Es posible ofrecer, como propone la Comisión Europea, un paquete financiero razonable a los países candidatos, dado que el tamaño de ese paquete, comparado con las economías de la parte occidental de la comunidad ampliada, es muy modesto', agregaron las fuentes. Sostuvieron, asimismo, que 'no son cifras que pongan en peligro el Pacto de Estabilidad de la UE'.

Apoyo condicionado

Como ejemplo, la presidencia citó el hecho de que 'defender las ayudas agrícolas directas no significa que vaya a haber una explosión de la producción agrícola en los países de Europa Central y del Este ni que vaya a reventar el presupuesto agrícola'. Recordaron que algunas reglas básicas existentes actualmente en la UE han sido acordadas por unanimidad y en una UE ampliada sería prácticamente imposible romperlas.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE deberán definir en la Cumbre de Bruselas sus ofertas de negociación a los candidatos en ayudas agrícolas directas, fondos estructurales y compensaciones presupuestarias.

Es necesario que los Quince acuerden ya el coste de la ampliación, porque deben presentar sus ofertas financieras a comienzos de noviembre con el fin de acabar las negociaciones en diciembre con 10 de los candidatos para que estos puedan ingresar en 2004.

El presidente del Gobierno, José María Aznar, defenderá en el Consejo Europeo de Bruselas la necesidad de completar las negociaciones con los países candidatos sin modificar el marco financiero ya pactado hasta 2006 ni adoptar decisiones que condicionen la futura reforma de la política agrícola común.

La concesión de ayudas agrícolas directas a los futuros Estados miembros de la UE es el único problema relacionado con el coste de la ampliación que no fue sometido a debate en la reunión de ministros de Exteriores celebrada ayer en Luxemburgo, por lo que será sometido directamente a discusión de los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre que comienza hoy en Bruselas.

Modestas previsiones para España

La economía española crecerá un 1,9% el próximo año, según las previsiones de Caixa Catalunya, que apuntan a que la difícil situación internacional condicionará el crecimiento y destacan la importancia que tendrá la demanda interna. Caixa Catalunya califica el ejercicio del próximo año de 'especialmente complicado', ya que se limitarán 'los estímulos exteriores' que han impulsado la economía española en anteriores ejercicios.

Las previsiones de Caixa Catalunya apuntan a un ligero aumento del consumo privado estimulado por la reducción fiscal del IRPF y que situaría la tasa de crecimiento del gasto de las familias en el 2,1%, una décima por encima del esperado para 2002.

La inversión en bienes de equipo seguirá con valores negativos aunque menos intensos que en el 2002, con una caída del 1,4%, frente al 2,6% de este año. La inversión en construcción registrará una moderación en su ritmo de crecimiento, dado que el aumento de la obra civil no compensará totalmente la moderación de la demanda residencial provocada por los aumentos de precios.