Brasil infunde menos temor que Argentina a BSN Banif
La segura victoria del candidato izquierdista del Partido del Trabajo (PT), Luiz Inácio "Lula" da Silva, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas del 27 de octubre infunde menos temor a los expertos de BSN Banif que el que ofreció en su día la situación económica de Argentina.
En una reunión con los medios de comunicación para explicar la estrategia de la entidad de banca privada de SCH del cuarto trimestre, la directora de Análisis, Ana Rivero, afirmó que "Lula va a ganar, pero no va a hacer nada que ponga en peligro la estabilidad del país", por lo que a su entender los mercados temerán que se vuelvan a nacionalizar empresas. "Brasil no tiene ningún problema estructural grave y el castigo que ha recibido su mercado ha venido por la prima de riesgo política", explicó Rivero, quien aventuró que el real brasileño volverá al nivel de 3 reales por dólar y no al 2 como lo tenían antes y que era inflacionista.
El único problema que ve la analista de BSN Banif, entidad que a partir del próximo pasará a denominarse únicamente Banif e incorporará al logotipo la llama de la matriz SCH, es su alto endeudamiento, algo que se podría aliviar con la estabilidad de la moneda brasileña en torno a los 3 dólares y la bajada de los tipos de interés, ahora en el 18%.
Respecto del índice de referencia de la Bolsa española Ibex-35, Rivero dijo que se prevén dos escenarios: uno, en el que el selectivo terminaría entre los 5.300 y 5.500 puntos, es decir los niveles actuales, en caso de mantenerse la actual incertidumbre por la debilidad económica, la tensión bélica en Irak y la situación en Latinoamérica. El otro escenario contempla la posibilidad de una rebaja de los tipos de interés de un cuarto de punto que situarían al Ibex entre los 6.200 y 6.500 enteros. Considera que el suelo del Ibex-35 se encuentra en los 5.300, nivel que le parece muy atractivo para entrar.
BSN Banif prevé la posibilidad de una bajada del precio del dinero hasta situarlo en el 3% en la Eurozona de aquí a final de año, lo que podría servir de acicate para la recuperación de los maltrechos mercados europeos, que se han dejado prácticamente la mitad de su valor en el año.