El temporal obliga a cancelar el puente aéreo y deja sin luz a 30.000 familias
Una inundación en el centro de control de Gavà sumió ayer al aeropuerto de El Prat en el mayor caos de los últimos años. Las intensas lluvias obligaron a Aena a activar el plan de contingencia y cancelar más de 200 vuelos, entre ellos todos los del puente aéreo Barcelona-Madrid, que permaneció cerrado durante seis horas. Centenares de pasajeros se quedaron en tierra y la mayoría tuvo que esperar hasta nueve horas para despegar.
Los retrasos se extendieron a los aeropuertos de Reus, Girona, Palma y Zaragoza. Según un comunicado de Iberia, que canceló 90 vuelos hasta las seis de la tarde, todos los vuelos con salida o llegada en El Prat sufrieron 'retrasos significativos', así como todos los que sobrevuelan el espacio aéreo barcelonés, fundamentalmente con destino a Baleares, el sur de Francia o Italia.
En Barcelona los problemas de El Prat tuvieron mayor impacto, ya que la cancelación del puente aéreo afectó a numerosos empresarios que se habían desplazado a la capital catalana con motivo del salón inmobiliario Barcelona Meeting Point.
El aeropuerto comenzó a recuperar la normalidad hacia las cinco de la tarde, alcanzando una operatividad de 31 vuelos por hora (tiene capacidad para realizar hasta 52 movimientos a la hora). Se da la paradoja de que hoy está previsto que el presidente del Gobierno, José María Aznar, acompañado del ministro de Fomento, Álvarez-Cascos, coloque la primera piedra de la tercera pista del aeropuerto de El Prat.
El tráfico ferroviario y las líneas de metro de Barcelona también sufrieron las consecuencias de las precipitaciones. La línea de Cercanías C1 estuvo cortada entre Maçanet y Arenys, así como en una de las vías entre Gavà y Castelldefels. Las comarcas del Baix Llobregat, El Garraf y El Barcelonès fueron las más afectadas por el temporal, que dejó también sin suministro eléctrico a 30.000 abonados.
A última hora de la tarde de ayer permanecían cortadas seis carreteras, tres de las cuales son accesos habituales a Barcelona desde el Baix Llobregat. El caos circulatorio se extendió a todas las entradas a la capital catalana, con retenciones de más de 15 kilómetros. Por este motivo, y en previsión de un nuevo temporal, las autoridades de Tráfico recomendaron ayer no viajar por carretera y no utilizar el vehículo privado para los desplazamientos.
Otras siete comunidades del norte peninsular permanecen en alerta: Cantabria, Castilla y León, País Vasco, Navarra, La Rioja, Aragón y Baleares. La alerta podría extenderse también a Asturias y Castilla-La Mancha.