Informe

España es el séptimo destino más preferido para realizar inversiones extranjeras directas

España ocupa actualmente el séptimo lugar entre los destinos más atractivos para las inversiones directas extranjeras, en opinión de los ejecutivos globales entrevistados en un estudio de la consultora A.T Kearney, que revela que ha decaído el entusiasmo por la inversión pese al mayor optimismo económico tras los atentados terroristas del 11 de septiembre.

El informe explica que los ejecutivos mundiales perciben la economía con más optimismo que en los momentos posteriores a los ataques terroristas, pero se muestran menos dispuestos a hacer inversiones directas extranjeras que a principios de 2001, lo que supone el primer declive notable en el sentimiento inversor en 5 años.

En la clasificación de la consultora, China ha reemplazado a Estados Unidos como destino más atractivo para las inversiones directas extranjeras, siendo el único país donde se invertió la tendencia. "Los inversores se sienten cada vez más atraídos hacia el mercado chino y son más optimistas acerca de la economía china", reveló.

Por el contrario, las perspectivas estadounidenses se están viendo perjudicadas por la lenta recuperación económica, la volatilidad del mercado bursátil, los escándalos empresariales y la inquietud acerca de la seguridad interna.

Los destinos europeos ocupan la mayoría de los 10 primeros puestos del índice de la Consultora, con Inglaterra, Alemania, Francia, Italia y España a la cabeza, mientras que Rusia registra el mayor cambio, pasando de estar por debajo de los 25 primeros al puesto 17.

Por su parte, Argentina ha experimentado una caída grave, y México y Brasil han perdido algo de terreno al retrasar su puesto hasta el 9 y el 13 respectivamente. Japón también mejora su posición y se coloca en el número 12.

El estudio prevé que cerca de las tres cuartas partes de todas las inversiones en los próximos tres años se destinarán a las economías en desarrollo, con China, Rusia, México y Polonia a la cabeza, mientrras que Europa se convertirá en el destino de entrada más atractivo entre las economías industrializadas.