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Fondos

Las petroleras, en pie de guerra

El ambiente prebélico ha disparado el precio del crudo. Sin embargo, los fondos que invierten en petroleras no acaban de salir de pérdidas. Los analistas aguardan el cambio de ciclo

Resuenan tambores de guerra. EE UU está dispuesto a derrocar a Sadam Hussein en Irak por la fuerza y, como ya sucediera en la Guerra del Golfo de 1991, el precio del petróleo ha reaccionado al alza hasta situarse no muy lejos de los 30 dólares por barril. La inestabilidad político-militar en Oriente Próximo amenaza la recuperación de la economía mundial, vía crecimiento de los costes energéticos de las compañías y aumento de la inflación a raíz del progresivo encarecimiento del precio del crudo.

¿Quién se beneficia de la escalada alcista del precio del petróleo? Tradicionalmente, son las compañías petroleras, principalmente las extractoras, las que ganan con el alza del precio del crudo, pues sus ingresos, como es lógico, son mayores si el barril cotiza al alza. Sucede, sin embargo, que la evolución en Bolsa del sector energético, así como la de los fondos de inversión que invierten en empresas de este cariz no acaba de repuntar. Y ello, a pesar de que el barril de crudo brent, referencia para dos tercios del mercado petrolero mundial, se ha revalorizado cerca de un 43% en lo que va de año. Desde los casi 20 dólares por barril de diciembre de 2001 hasta los más de 28 de la actualidad.

Los fondos que invierten en el sector energético, pese a todo, pierden de media cerca del 20% en el año y en torno al 15% en los últimos tres años. Desde julio de este año, además, se ha producido un relevante cambio de tendencia, pues la evolución en Bolsa de las compañías petroleras se ha disociado de la evolución del precio del crudo, como venía sucediendo. 'La evolución de las petroleras depende del precio del crudo, pero al mismo tiempo se trata de un sector enormemente cíclico', apunta Fernando Luque, analista financiero de la compañía de calificación de fondos Morningstar. 'La recuperación económica no acaba de llegar e incluso se especula con la posibilidad de que Estados Unidos entre de nuevo en recesión, lo que no es bueno para el sector en general'. A este factor macroeconómico hay que añadirle el puramente bursátil. El sector energético, y con él los fondos especializados en este tipo de compañías, ha sucumbido al pesimismo reinante en la totalidad de las Bolsas mundiales, que de momento no hace distingos entre unos sectores y otros; la caída está afectando por igual a casi todas las compañías.

Tampoco está ayudando a la recuperación el clima prebélico creado por el Gobierno estadounidense. 'Los mercados siempre han encontrado dificultades a la hora de evaluar acontecimientos políticos y militares. La falta de información, el secretismo en torno a la capacidad militar y las incertidumbres sobre los objetivos enturbian el dibujo', señalan en Schroders. 'La reacción natural es la aversión al riesgo'.

Son muchos los analistas que temen que el precio del petróleo se mantenga por las nubes en los próximos meses. No sólo por el riesgo de un conflicto militar en Oriente Próximo -lo que podría alinear con Irak a muchos países productores de la zona-, sino también por la reciente decisión de la organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de mantener la producción de crudo a los niveles actuales, los más bajos de los últimos 11 años.

Paralelamente, según el Instituto Americano del Petróleo (API, en sus siglas en inglés), las reservas de crudo de EE UU se encuentran a los niveles más bajos de los últimos 18 meses. Se acerca, además, el invierno, estación en que el consumo energético es mayor y aumenta la demanda de petróleo. 'Es un periodo inseguro en el sector petrolero, influyendo en el precio del crudo la tensión el Oriente Próximo', apuntan en Pioneer, en un informe de estrategia. 'Esperamos que el precio del crudo permanezca alto durante el resto de 2002, propulsado por la oferta bastante ajustada y por la prima debido al riesgo de guerra'.

El deterioro bursátil ha situado a muchas de las compañías petroleras a precios atractivos, según algunas gestoras y casas de análisis. Los expertos opinan que el sector podría beneficiarse de los altos precios del crudo, una vez que comience el ciclo económico alcista. 'Seguimos viendo el lado positivo de las acciones petroleras. Estamos posicionando nuestras carteras para aprovecharnos de esta situación, siempre que limitemos los riesgos que vienen de la volatilidad política', sostienen en Pioneer. Los analistas de Banif coinciden en este aspecto. 'Con un crudo cercano a los 30 dólares por barril y con posibilidad de seguir incrementándose en función de los acontecimientos políticos, las perspectivas para el conjunto del sector son bastante buenas'.

No así los expertos de Morgan Stanley, quienes destacan que el energético es el único sector con unas perspectivas negativas de crecimiento de beneficio por acción en tres años, lo que, a su juicio, hace cuestionarse las relativas valoraciones atractivas. Merrill Lynch Investment Managers discrepa en este sentido. 'Los inversores se plantean la cuestión de si los altos precios actuales del petróleo están descontados en los precios de las acciones de las compañías energéticas. Creemos firmemente que la respuesta es no. De hecho, las compañías petroleras integradas ya están descontando precios del petróleo de entre 15 y 18 dólares por barril. Este diferencial se encuentra en un valor extremo, poniendo de manifiesto bien que el petróleo está demasiado caro o bien que las acciones energéticas están demasiado baratas'.

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