Victorino Martín

'Los toros en España hoy dan sólo agua'

Es el número uno de la ganadería brava en España. Nació el 6 de marzo de 1929 en Galapagar, provincia de Madrid. Hecho a sí mismo, ha logrado levantar un imperio de bravura y trapío que se disputan las mejores plazas: sus toros son espectáculo seguro

Aunque de la localidad madrileña de Galapagar, se considera un 'pionero de Extremadura', región a la que llegó por primera vez montado en una moto Vespa allá por los años cincuenta. En esta comunidad autónoma tiene dos fincas -Monteviejo y Las Tiesas de Santa María- que son una auténtica cantera de toros bravos, ésos que las grandes figuras del toreo no quieren ver ni de lejos y si alguna vez los lidian es 'para colgarse una medalla'. Victorino Martín no tiene pelos en la lengua y suele decir las cosas como le vienen a la cabeza. A propósito de la fiebre aftosa el ganadero aseguraba 'se ha armado un lío mayor que la realidad'. Las autoridades 'no saben ni lo que hacen'. Victorino abogó por que las medidas para prevenir la fiebre aftosa 'sean para todos igual', ya que, de lo contrario, 'en cada región hay una maratón'.

Para el ganadero, sería conveniente que los políticos 'se asesoren por expertos', y es partidario de que haya una mayor investigación para hallar vacunas eficaces contra la fiebre aftosa, patología que considera 'más preocupante que la de las vacas locas'.

Respecto al espectáculo se muestra pesimista. 'Lo que pasa es que los toreros mandan mucho y tienen mucha fuerza, y así tienen el espectáculo. Esto da agua. Estamos en un momento muy difícil'.

'No sé lo que cobran los demás. Lo que sí sé es que con mis toros lleno las plazas. Mis toros triunfan donde van porque son distintos'

En cuanto a la creencia que circula por el mundo taurino de que los victorinos son los toros más cotizados del mercado, el ganadero asegura que no sabe cuánto cobran los demás. 'Lo que sí sé es que los míos llenan la plaza', señala. Con una foto del diestro Juan Mora entre las manos dando un pase a uno de sus toros, Victorino Martín recuerda sus comienzos y su evolución, siempre contracorriente. En su opinión, 'no hay gente para torear. Son todos iguales, todos torean igual, de mala manera y al toro ese tonto que hay. Es el lío. Lo siento pero tengo que decirlo. Digo lo que siento y si no, no hablaría'.

Pregunta. Recuérdenos cómo fueron los orígenes de su actividad. ¿Cómo y cuándo se inició en el mundo de los toros?

Respuesta. Yo recuerdo que siempre, siempre me había gustado muchísimo. Con la ganadería actual empecé en el año sesenta. Todo el mundo sabe que los principios de cualquier negocio son muy duros y yo no sabía lo que podía pasar ni nada. Tenía ilusión y mucho interés. Empecé a luchar, como todo el mundo cuando empieza.

P. Usted siempre ha dicho que si el toro se cae no hay espectáculo. A la luz de lo que se está viendo últimamente en las plazas españolas, ¿es ahora esto más cierto que nunca?

R. Cuando se cae el toro se cae la fiesta. Si el toro se cae, no sirve y se convierte en un espectáculo anodino. Yo pienso que a lo mejor ha habido otras épocas en que los toros se han caído más, lo que pasa es que ahora embisten muy poco. Eso es lo que pasa. El toro tiene que embestir y dar emoción para que aquello transmita y sea un espectáculo, que es para lo que se ha hecho. Si el toro no transmite y no tiene emoción, pues el espectáculo es anodino.

P. ¿A qué cree que se debe?

R. El que manda hoy en el espectáculo es el torero y con tanta fuerza que, si puede, no mata toros bravos. Es como si a usted ahora mismo le mandan el sueldo a casa y le dicen que no tiene que trabajar, pues por mucha afición que tenga usted... Lo que pasa es que los toreros mandan mucho y tienen mucha fuerza, y así tienen el espectáculo. Esto da agua. Estamos en un momento muy difícil del espectáculo.

P. Usted siempre ha ido un poco contracorriente en el mundo de los toros. ¿Eso le ha generado más enemigos que amigos?

R. Bueno, entre los profesionales me ha generado más enemigos pero más amigos entre los espectadores porque voy en contra de lo que ellos (los primeros) quieren que sea la realidad.

P. ¿Cómo ve la afición a los toros? ¿Va tan a la baja como se cree?

R. Tan a la baja, no, más. Hoy a la gente no le interesa esto. Hace 20 años llegaba usted a una temporada de verano en Madrid y había tres cuartos cualquier domingo. Hoy acuden unas dos mil personas y la mitad de ellas son turistas. No interesa esto, se ha convertido en un acto social. El aficionado no va, ha desaparecido totalmente. El que va es el público, la gente, no la afición. Se ha convertido en un acto social y la gente va a los toros. Va allí como antes se iba al teatro u otras cosas. Además, esto sucede en las ferias importantes porque en las otras, medias entradas.

P. ¿Y esto por qué sucede?

R. Esto pasa porque el espectáculo es anodino. Cuando algunos me oyen decir estas cosas me dicen que en los últimos tiempos ha habido más cornadas que nunca. Pero es porque los toros están creando genio, no bravura. Es genio, que no tiene nada que ver con la casta. El espectáculo es emoción y riesgo, claro que sí, pero según lo que tenga el toro. Pero hoy por hoy la afición al toro no existe.

P. El público, como usted dice, que acude hoy a las plazas de toros, ¿va por ver a los astados o a los toreros?

R. Va al espectáculo. No le interesa ni el toro ni el torero. El espectáculo está en crisis. Ya dije hace 20 años que vamos detrás de México. Ellos no tienen ni toros ni toreros, nosotros tampoco. Ahora mismo hay dos o tres toreros heridos y ya no saben (los empresarios) con quién hacer los carteles. No tienen a nadie que los sustituya. No hay gente para torear. Son todos iguales, todos torean igual, de mala manera y al toro ese tonto que hay. Es el lío. Lo siento pero tengo que decirlo. Digo lo que siento y, de lo contrario, no hablaría.

P. Sin embargo, sus toros sí han triunfado en Madrid en la Feria de San Isidro este año.

R. Bueno, mis toros triunfan allí donde van porque son distintos. Son distintos porque yo me he preocupado de crear un toro bravo, que es el que tiene que haber en el espectáculo, porque en la actualidad casi todo se ha hecho light.

P. ¿Por qué las grandes figuras no quieren torear sus toros?

R. Bueno, existe el caso de algunos que se retiran ricos como figuras del toreo y no han toreado nunca uno. Sin embargo, también hay toreros que sí los han toreado. Por ejemplo, Enrique Ponce ha matado muchos, y El Juli, también. Pero matan los menos posibles y para colgarse una medalla. Es como cuando van a cazar un ciervo con puntas, pues igual. No quieren torear los míos y prefieren a los otros porque son más fáciles, aunque tampoco dan emoción a la gente.

P. Hoy predomina en todas las plazas un toro más comercial, digamos...

R. Claro, es el toro que hay.

P. Usted es dentro del mundo de los toros un símbolo de pureza, que apuesta por la fiesta tal y como se concibió en un principio.

R. Bueno, es que es así la fiesta y si no, no me gustaría. La fiesta es como todo. En la época del boxeo hubo tres o cuatro campeones del mundo: Martín, Galiana, Carrasco. Ahora ya nadie habla de boxeo. Sería bárbaro o sería como sea, pero cuando al boxeo es como es. Cuando le quitas lo de darse bofetadas, pues no vale. Y eso mismo es lo que está pasando con el toro. Soy un entusiasta del toro y de la fiesta. Pero yo tengo un dicho: si el toro está en el ruedo, ya es espectáculo, y si encima el matador le hace cosas, ya es la leche.

P. ¿Cómo ve usted la fiesta a medio plazo, cinco o seis años?

R. Difícil. No puede cambiar porque no hay de dónde. Así que lo veo muy mal. Vamos detrás de países como México. De allí hace 20 años venían 14 o 15 toreros y hacían buenas campaña aquí. No venían a pasearse. Ahora no pueden venir porque allí no hay relevo. Y al toro le pasa igual.

P. En el mundo del toreo circula la creencia de que sus toros son los más cotizados y mejor pagados del mercado. ¿Es esto cierto?

R. Eso es como todo. Yo no sé lo que cobran los demás. Lo que sí sé es que yo lleno las plazas. Si usted ahora mismo va al periódico y hace lo que dos o tres, tendrá que ganar más que el que gane 30.000 duros. Bueno ahora son euros.

P. ¿Qué torero le ha llamado la atención esta temporada?

R. Ferrera, Encabo, José Tomás, Enrique Ponce, hay poco más. Un día salen en hombros y al otro, media entrada. Hace 20 años se acababan dos días antes las entradas de la Feria del Corpus (en Toledo).

P. ¿Qué faenas con toros suyos recuerda como las mejores?

R. Una de Juan Mora en Valladolid, aunque no lo mató. El Juli el año pasado estuvo muy bien en Bilbao. Ponce también estuvo muy bien hace tres o cuatro años en Bilbao. Uceda Leal... he visto muchas faenas buenas.