Revista de Prensa

Elecciones en Argentina, sin reglas de juego

Un requisito fundamental para el buen funcionamiento de un sistema institucional transparente y sólido es la existencia de reglas de juego confiables y conocidas en todo lo que concierne al calendario electoral y a los procedimientos (...) para la selección e inscripción de los candidatos a los cargos públicos que deben ser cubiertos por el voto popular.

Si esas reglas y procedimientos son constantemente modificados, si las fechas cambian según los requerimientos o las conveniencias de determinados actores políticos, si en un momento dado se le dice al país que los candidatos presidenciales habrán de surgir de elecciones internas abiertas a las que podrá acceder cualquier ciudadano y al otro día se le anuncia que la convocatoria tendrá características diferentes, si la improvisación y la incertidumbre son los rasgos dominantes (...), será difícil que se logre crear en el país el clima de confianza y previsibilidad necesario para que el sistema exhiba la deseada transparencia y para otorgar así la necesaria legitimidad a las futuras autoridades.

La opinión pública tiene (...) la certeza de que el proceso electoral carece de reglas intangibles, fijadas de antemano. Al contrario, se observa una tendencia permanente a modificar esas reglas según las presiones o los reclamos ocasionales de los diferentes sectores y, básicamente, de acuerdo con las conjeturas y pronósticos que suscita la puja interna del Partido Justicialista, cuyos avatares parecen estar condicionando en todo momento el debate sobre estas cuestiones en el seno del oficialismo (...).

Debe lamentarse que, como en otras oportunidades, la crisis de liderazgo en el Partido Justicialista se convierta en un problema nacional.