Cuentas públicas

El Estado registró un déficit de caja de 6.200 millones de euros hasta julio

En términos de Contabilidad Nacional (contabilizando los ingresos devengados en el periodo, se hayan cobrado o no, y los gastos generados en el periodo, abonadas o no), el Estado registró en los siete primeros meses del año un superávit del 0,43% del PIB, frente a una necesidad de financiación (déficit) del 0,34% en el mismo periodo del año anterior. Este saldo positivo del Estado es consecuencia de unos recursos no financieros por valor de 63.450 millones de euros, con caída del 9%, y unos empleos (gastos) que alcanzaron hasta el mes de julio los 60.471 millones de euros, con un descenso del 16,5%.

En cuando al saldo primario (balance fiscal del Estado descontados los pagos financieros por los intereses de la deuda pública), durante los siete primeros meses en Contabilidad Nacional fue de 12.660 millones de pesetas (2,1 billones de pesetas). Los pagos por intereses llegaron a 14.883 millones de euros en los siete primeros meses del año, un 1,7% menos que en el mismo periodo del año anterior. Sólo en julio se han abonado 4.597 millones de euros en intereses de deuda y vencimientos de principal, según la Intervención General del Estado.

En términos de caja, el Estado ingresó hasta julio 61.825 millones de euros, un 10,8% menos, como consecuencia de que el nuevo modelo de financiación autonómica desvió otros 15.817 millones de euros a las arcas autonómicas. Sin embargo, los pagos estatales llegaron a 68.038 millones de euros, un 13,3% menos, también como consecuencia de que las comunidades absorbieron nuevos pagos este año, especialmente los imputables a sanidad. Con estas cuentas, el déficit del Estado fue de 6.213 millones de euros.

Ingresos impositivos

Los ingresos por impuestos mantienen un incremento sólido en los siete primeros meses del año, tanto los directos como los indirectos. Los primeros crecen un 6,5% (bajan un 7,4% si se toman únicamente los que se ingresan en las arcas del Estado), y llegan a 34.361 millones de euros. Con el nuevo modelo de financiación, 27.102 millones se ingresan en las arcas estatales, y 7.259, en las regionales. De los impuestos directos, el impuesto sobre la renta aumenta un 6,4%, hasta alcanzar los 27.428 millones de euros; de esta cantidad, las comunidades autónomas ingresan 7.259 millones, y el Estado, 20.169 millones de euros. La renta de sociedades, por su parte, ingresó 5.602 millones de euros, un 14,4% más, cantidad íntegramente aportada por el Estado.

Por lo que se refiere a los impuestos indirectos, en los siete primeros meses del año han sumado a las arcas públicas 35.110 millones de euros (más que los directos), con un incremento del 5,2%; de esta cantidad el Estado ingresó 26.552 millones de euros, y las comunidades, 8.558 millones.

Por IVA, los ingresos crecieron un 9,3%, y un 13,5% en el IVA de operaciones interiores, lo que pone de manifiesto que el consumo interno mantiene cierta pujanza. En julio los ingresos por IVA interior crecen un 12,3%, ligeramente menos que en el periodo acumulado. Por operaciones de importación, el IVA cae un 2%. Este impuesto aporta ya 24.916 millones de euros, de los que 5.602 se destinan a las comunidades autónomas en virtud del nuevo sistema de financiación.

Se da un descenso en los ingresos por impuestos especiales de un 4,5%, pero entre ellos suben los generados por hidrocarburos y los generados por labores del tabaco.

En cuanto a los pagos, los destinados a personal (10.004 millones de euros) suben un 2,8%, y los gastos en bienes y servicios, un 3,3%. Por lo que se refiere a las inversiones reales, suben un 6,4% (3.760 millones de euros). Pero las inversiones suben un 17,5% si se consideran las obligaciones reconocidas.