Informe

Las familias alemanas y francesas son las que más ahorran en la UE

El informe publicado ayer por Eurostat confirma que durante 2001 'la tasa de ahorro nacional de Japón fue significativamente superior a la de la UE y la zona euro, mientras que la de EE UU estuvo por debajo'. Una tendencia que se mantiene a lo largo de los últimos años. Además, el documento refleja diferencias notables entre los países de la UE, tanto a nivel de ahorro bruto nacional como cuando sólo se tienen en cuenta las finanzas de las familias.

Irlanda, Holanda y Finlandia fueron los que presentaron mayores tasas de ahorro bruto nacional (en torno al 26%); mientras que Reino Unido y Grecia se colocaron a la cola (con tasas de entre el 15% y 16%).

Las diferencias también son notables en cuanto al ahorro de las familias y entidades sin ánimo de lucro. Utilizando datos del 2000 (los últimos de que dispone Eurostat), la agencia calcula que el ahorro de las familias de Japón ronda el 17%, frente al 14% de media de la zona euro, el 12% de la UE y el 1% de EE UU.

Francia, Alemania, Bélgica e Italia son los miembros de la UE donde los porcentajes de ahorro de los hogares son superiores a la media de los países de la zona euro. España tenía ese año una tasa de ahorro familiar levemente inferior al 10% de la renta bruta total, mientras que los daneses, con sólo un 4%, se situaron en la cola.

Temor a perder el empleo

Algunos economistas advierten que la tasa de ahorro de los países de la OCDE está creciendo porque la incertidumbre económica y el temor a perder el empleo llevan a muchos ciudadanos a moderar su consumo y reservar parte de su dinero por si la situación empeora.

Según un informe de Credit Suisse First Boston, el consumo de los hogares se ha mantenido hasta ahora en EE UU, Reino Unido y Asia (excluyendo Japón) gracias a los bajos tipos de interés, las bajadas de impuestos, el auge de los precios inmobiliarios (tanto en EE UU como en Reino Unido) y el hecho de que la destrucción de empleo ha sido más moderada que en crisis anteriores.

Sin embargo, 'el perfil del gasto de los consumidores es mucho menos alcista para Japón y la zona euro'. En la zona euro, 'el consumo sigue debilitado' y es víctima del pulso entre la inflación (que empieza a moderarse) y el empleo (que está en proceso de empeoramiento).

En EE UU y Reino Unido, 'el catalizador para un aumento en la tasa de ahorro puede ser una mayor destrucción del valor de las acciones que ya no sea suficiente para compensar' el alza de los precios inmobiliarios. La menor demanda de EE UU afectaría a su vez al crecimiento mundial, que se vería recortado un 0,3%.

Un aumento del nivel de ahorro de los estadounidenses frenaría, pues, el ritmo de crecimiento global. Pero CSFB no cree que ello traiga consigo una recesión ni en EE UU ni en el conjunto de las economías mundiales, a menos que se produzca un colapso del mercado inmobiliario.

En la zona euro, 'también podría producirse un aumento de la tasa de ahorro debido al impacto negativo que una menor demanda exterior tendría sobre la demanda doméstica y los mercados laborales'.

El miedo a quedarse en paro y los daños por la menor demanda exterior son claramente notables en Alemania, un país que por sí solo representa el 21,6% de todo el PIB comunitario, según refleja otro informe publicado ayer por Eurostat. Le sigue Francia, con 60,7 millones de habitantes y un 16% de aportación al PIB de la UE.

Cuatro Estados miembros -Alemania, Francia, Italia y Reino Unido- albergan el 68,6% de la población de la Unión Europea y generan el 71,8% de su PIB, según datos de 2001. Alemania, Francia e Italia aportan solas un 69,6% del PIB de la zona euro, en la que no está Reino Unido.