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Encuentro

3.000 jóvenes enganchados a la Red en la séptima edición de Campus Party

Jugar, programar, componer música... Los 3.000 participantes en la séptima edición de Campus Party apuran las últimas horas de la semana que les ha llevado hasta Valencia, a ellos y a sus ordenadores, para compartir experiencias informáticas enganchados a una red a velocidad vertiginosa.

Más de 65 kilómetros de cable de alta capacidad esparcidos en un orden que se une al caos de los otros miles de metros de conexiones que entran y salen de los más de 3.000 ordenadores de participantes, organizadores y técnicos forman la estampa de la edición 2002 de Campus Party. Un encuentro de auténticos fanáticos del ordenador que durante una semana (se clausura mañana) han aprovechado unas condiciones técnicas a las que difícilmente podrían acceder en sus hogares para compartir experiencias o simplemente jugar a sus juegos preferidos.

'Es un momento único para todos estos jóvenes el poder venir a mostrar su trabajo o sus logros a otros participantes', explica Francisco Regajales, secretario de la Asociación E3 Futura, organizadora del evento, que insiste en el factor de contacto humano que supone el encuentro.

'Campus Party es, por sí mismo, un evento irrealizable, y que sólo se consigue gracias a que las empresas colaboradoras -Telefónica Data, Cisco Systems, Microsoft, SUN Microsystems, Intel y Hewlett-Packard- aportan una tecnología espectacular, que permite una red local de 100 megas en el tramos de usuario y dos líneas ATM de 155 megas de ancho de banda para Internet', afirma.

Este efímero pero impresionante montaje, situado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, permite a las empresas experimentar con configuraciones de futuro, 'aunque realmente las compañías participan por la pasión de parte de sus trabajadores hacia este mundo, porque no obtienen una rentabilidad económica, sino una satisfacción personal', explica Regajales.

Los participantes, venidos de todos los puntos de España, aprovechan toda esta tecnología para compartir sus inquietudes y proyectos en campos como el diseño, la composición de música o la programación en Linux, al margen de entablar grandes competiciones de los juegos más populares. Sin embargo, la gran novedad este año es la robótica, actividad en la que 80 participantes se han inscrito este año para enseñar sus microrrobots, así como para compartir los programas que hacen que estos ingenios funcionen.

También como novedad este año destaca la aportación de una red inalámbrica de Cisco que permite a los participantes conectarse desde cualquier punto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias sin necesidad de extender cables.

Vivero de proyectos

Regajales asegura que Campus Party va más allá de un mero encuentro de una semana. 'De aquí han surgido y seguirán surgiendo proyectos importantes para la red, así como colaboraciones entre los participantes que seguro culminarán en experiencias empresariales, ya que la posibilidad de compartir inquietudes cara a cara da paso a una mayor relación personal entre los asistentes', señala el organizador.

Y es que, al fin y al cabo, los protagonistas entre la maraña de cables son los participantes en Campus Party, 3.000 jóvenes que desconectan de su habitación todo su equipo informático y durante una semana lo instalan en Valencia. Unos equipos que son también parte del espectáculo, ya que la personalización de los mismos -incluso las mascotas de peluche que muchos se traen- forman un panorama curioso.

Instalados en tiendas de campaña en una zona de acampada situada en una planta inferior a la que tienen sus ordenadores, el tiempo les pasa tan rápido como los datos discurren por la inmensa red.

Cursos para perder el miedo al ordenador

 

Una de las novedades de este año en Campus Party son los cursos de Internet para aquellos que no han tocado un ordenador en su vida. La Asociación E3 Futura, que organiza el encuentro, ha puesto en marcha un proyecto denominado Cibervoluntarios, con el que están montando cursos gratuitos con el objetivo de acercar las nuevas tecnologías a aquellas personas con menos posibilidades de hacerlo por su propia iniciativa. En el marco de Campus Party, cerca de 6.000 valencianos han pasado por las aulas.

 

 

 

 

 

 

 

Los cursos cuentan con el apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología, dentro del programa Internet para todos.

 

 

 

Precisamente, el director general para el Desarrollo de la Sociedad de la Información del ministerio, Borja Adsuara, acudió a la inauguración de estos cursos en Valencia, donde defendió la necesidad de 'acercar Internet y las nuevas tecnologías a la gente para que pierdan el miedo' y poder salvar así la 'brecha digital'.

 

 

 

Los cursos que se han celebrado han dejado escenas curiosas, con alumnos que peinaban canas atendiendo a profesores con problemas de acné.

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