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Las Bolsas siguen pendientes de los resultados y la situación latinoamericana

¿Han tocado suelo las Bolsas después de los varapalos históricos sufridos en los meses de junio y julio? Es la pregunta que surca los despachos financieros del mundo. Optimistas y pesimistas vuelven a estar cargados de razones, pero el inversor final sigue ausente, porque, en numerosos casos, está atrapado en precios más altos.

Cuentan los optimistas que a medida que las Bolsas caen, mayores son las posibilidades de rebote y menores los márgenes de nuevos recortes. Los considerados pesimistas manifiestan, por su parte, que los precios aún no han tocado suelo y que la mayor parte de las Bolsas del mundo están caras a pesar de las grandes caídas acumuladas.

Este debate ha alcanzado su punto más álgido en las dos últimas semanas, pero no ha sido capaz de desviar la atención de los expertos de dos circunstancias especiales. Primero, la publicación de los resultados empresariales, que en Estados Unidos están a punto de concluir, mientras en Europa el periodo de presentaciones abarca hasta el 2 de septiembre. Segundo, la situación, cada vez más enconada, en Latinoamérica, un asunto que afecta más a la Bolsa española, por su mayor exposición en la zona, que al resto de sus homólogas extranjeras.

Respecto a los resultados, las cifras son poco consistentes y las advertencias negativas sobre tiempos venideros hacen que los multiplicadores estén muy altos, con lo que existe margen adicional de caída. Los expertos coinciden en que los mercados estadounidenses son más sensibles que los europeos a este fenómeno.

Con relación a Latinoamérica, Brasil se ha visto contaminado de la situación en Argentina, que tampoco mejora. El real brasileño ha sufrido en los últimos días su peor desplome en tres años y medio por el temor de que la mayor economía suramericana caiga en suspensión de pagos sobre una deuda de un billón de reales, equivalente a 288.000 millones de dólares.

El fuerte aumento del costo de los intereses de la deuda gubernamental vinculada al dólar, que abarca aproximadamente 40% del total, en un momento en que los prestamistas se reducen al máximo en Latinoamérica, ha puesto en guardia a los gestores. Los expertos advierten de nuevos contagios a corto plazo a otros países de la zona.