Revista de Prensa

El juicio de EE UU

La opinión pública estadounidense, la prensa y el mundo entero juzgaron a Bill Clinton por haber mentido sobre sus relaciones con Mónica Lewinsky. ¿Por qué esa severa opinión pública y esos avezados medios se han comportando de manera tan condescendiente con George Bush sobre quien pesan cargos igualmente graves? (...). El pasado de Bush como hombre de negocios justifica el mismo interés (...). En un país conmovido por escándalos contables que afectan a la credibilidad de las empresas, la sola posibilidad de que el presidente haya cometido los mismos actos ilícitos que condena debiera motivar profundas investigaciones. ¿Cómo se enriqueció Bush? (...). Todas las vías conducen al mismo destino: uso de información privilegiada, enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias. Las interrogantes no sólo afectan a Bush (...). También a su vicepresidente y a otros asesores. La vocación de 'perro guardián' de la sociedad norteamericana parece haberse desdibujado. Quizá haya influido el papel que ha jugado Bush en la lucha contra el terrorismo. Pero la guerra contra el 'eje del mal' terminará. Y los norteamericanos volverán la vista a su presidente. Entonces, quizá reaparezca el 'perro guardián' americano. Ojalá no sea demasiado tarde.